Estados Unidos ha perdido a una de sus mejores atletas de cara a los Juegos de Tokio, que se celebrarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto. La velocista Sha’Carri Richardson, quien se esperaba que a sus 21 años fuera protagonista en las competencias de 400m y 100m, no viajará a Asia tras haber sido suspendida después de dar un positivo en una prueba de dopaje por marihuana. El castigo ha causado una fuerte polémica en Estados Unidos, un país donde la yerba es legal para uso recreativo en 19 Estados e inclusive es una industria millonaria en sitios como Oregón, donde Richardson consiguió el oro en las eliminatorias de junio.
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La Agencia Antidopaje de Estados Unidos comunicó el viernes el resultado positivo de Richardson, quien había aceptado un mes de suspensión que comenzaba el 28 de junio. “La situación es increíblemente desafortunada y devastadora para todos los involucrados”, afirmó el Equipo de Atletismo de Estados Unidos después de darse a conocer la noticia. La prueba quitaba a la atleta el oro conquistado en las clasificatorias de Oregón, donde registró el primer lugar con un tiempo de 10,86s. La competencia de 100 metros iniciaba en Tokio el 30 de julio, dos días después de que se levantara el castigo a Richardson. Sin embargo, el dopaje anulaba su pase directo a la prueba.
“Soy humana”, fue la respuesta de Richardson después de que se hizo oficial su suspensión. El viernes, en televisión, la atleta afirmó en la cadena NBC que había usado la sustancia prohibida como una forma de sobrellevar la muerte de su madre biológica, una información que le llegó de manos de una periodista pocos días antes de la carrera. “Entré en un estado de pánico emocional”, explicó la deportista, quien fue criada por su abuela. También pidió disculpas a los seguidores que se sintieron decepcionados. La noticia causó un revuelo instantáneo en las redes sociales. “Lamento no poder su campeona olímpica este año, pero prometo ser su campeona del mundo el próximo”, escribió la velocista de Dallas en Twitter fijando el objetivo en el Mundial de Eugene, Oregón, de julio de 2022.
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Hasta este martes aún existían posibilidades mínimas de que la velocista estuviera presente en Tokio formando parte de los relevos del equipo estadounidenses, una competencia que se iba a llevar a cabo después de que se levantara el castigo. El golpe definitivo ha llegado este martes con la presentación del equipo de atletismo, donde no figuraba su nombre entre las dos atletas que podían completar el cuadro. “Sentimos una gran empatía ante Sha’Carri Richardson por las circunstancias extenuantes y aplaudimos su responsabilidad”, ha comunicado el equipo esta tarde y añade que ofrecerá todo el apoyo a la deportista “dentro y fuera de las pistas”. El representante de Richardson, no obstante, ha dicho a The New York Times que la atleta no pidió ser incluida en los relevos y que prefería concentrarse en el futuro.


