Al menos tres pipas, presuntamente utilizadas para el trasiego ilegal de gas, estallaron la mañana del 4 de junio de 2026 en un terreno de la colonia San Juan Negrete, en Tepeaca, Puebla. Este incidente provocó una rápida movilización de cuerpos de emergencia y llevó a la evacuación de 1,753 estudiantes de instituciones educativas cercanas.
Las explosiones, ocurridas alrededor de las 10:00 horas, generaron una impresionante columna de humo que se elevó más de 15 metros, siendo visible desde diferentes puntos del municipio. Vecinos de la zona documentaron el momento en que una de las pipas comenzó a incendiarse, lo que antecedió a dos explosiones subsecuentes.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, erróneamente reportó, en un inicio, que había tres personas lesionadas. Sin embargo, posteriormente redujo esa información, asegurando que no había heridos ni víctimas fatales. En una primera conferencia, Armenta había mencionado que algunas personas habían sido trasladadas a hospitales, pero tras un recorrido por la zona afectada, afirmó que las autoridades estaban a la espera de los resultados de los esfuerzos de sofocación para tener claridad sobre lo sucedido.
Durante su intervención, el gobernador destacó que los equipos de emergencia todavía no podían acceder al lugar específico de la explosión debido al riesgo asociado al incendio y a la presencia de gas. En un esfuerzo por aclarar las circunstancias del incidente, también anunció que solicitarían la intervención de la Fiscalía General de la República y de la Fiscalía General del Estado para llevar a cabo las investigaciones necesarias, determinar responsabilidades y esclarecer las causas del estallido.
Bernabé López Santos, coordinador general de Protección Civil estatal, señaló que el sitio funcionaba como una bodega destinada a almacenar cisternas de gas. Además, tras el incidente, se identificó otra instalación donde también se encontraron pipas con combustible, lo que será objeto de minuciosas indagaciones por parte de las autoridades correspondientes.
Las autoridades estatales confirmaron el desalojo del Centro Escolar Miguel Negrete Novoa, la preparatoria “2 de Octubre” de la BUAP y el Hospital General de Tepeaca, asegurando así la seguridad de la población cercana a la zona de peligro. Este tipo de sucesos subraya la importancia de la supervisión y regulación en las actividades relacionadas con el manejo de sustancias peligrosas, para evitar tragedias futuras.
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