Un estudio realizado por la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California encontró que los niños que consumen una mayor proporción de alimentos ultraprocesados presentan una activación más intensa en regiones cerebrales vinculadas al deseo de comer, lo que podría explicar su relación con el aumento de peso y grasa corporal en la infancia1.
La investigación, parte del proyecto BrainChild, siguió durante un año a 46 niños estadounidenses de peso saludable, combinando resonancias magnéticas funcionales, registros alimentarios y mediciones de composición corporal para analizar los efectos de estos productos en el cerebro infantil1.
Qué son los alimentos ultraprocesados
Los alimentos ultraprocesados son productos industriales diseñados para ser muy apetitosos, prácticos y duraderos. Suelen contener aditivos, colorantes y edulcorantes que rara vez se emplean en la cocina casera1. El sistema NOVA los clasifica como el nivel más alto de procesamiento, e incluye productos como cereales de desayuno, panes industriales y sopas instantáneas1, 2.

Cómo afectan al cerebro de los niños
El estudio de la USC utilizó resonancias magnéticas funcionales para observar la actividad cerebral de los niños ante imágenes de alimentos apetitosos1. Los resultados mostraron que quienes consumían más ultraprocesados activaban con mayor fuerza el estriado dorsal, una región relacionada con el aprendizaje, la motivación y la anticipación de recompensas1.
Esta activación no se observó en el estriado ventral, vinculado al placer inmediato, lo que sugiere que los ultraprocesados no necesariamente aumentan el disfrute de la comida, sino el impulso de buscarla repetidamente1. Además, se detectó una conexión más intensa entre el estriado dorsal y la ínsula, área que procesa sabores y señales sensoriales de la comida1.
Relación entre ultraprocesados y sobrepeso infantil
El seguimiento de los niños durante un año reveló que una mayor activación del estriado dorsal se asoció con incrementos en el índice de masa corporal y en el porcentaje de grasa corporal1. También se observó que el consumo inicial de ultraprocesados se relacionó con un aumento de la circunferencia de cintura1.
Al incluir la respuesta cerebral en los modelos estadísticos, la asociación entre ultraprocesados y cambio en el IMC se redujo un 31%, y la relación con el porcentaje de grasa corporal cayó un 44%, lo que indica que la actividad cerebral explica parte del vínculo entre estos productos y la ganancia de grasa1.
Una revisión sistemática de meta-análisis publicada en BMJ encontró asociaciones directas entre el consumo de ultraprocesados y mayores riesgos de obesidad, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud en diferentes poblaciones2.
Consejos para reducir el consumo en la dieta infantil
La doctora Kathleen Page, coautora del estudio, señaló que la responsabilidad no debe recaer solo en las familias, ya que los ultraprocesados suelen ser los alimentos más accesibles y económicos1. Sin embargo, cambiar el entorno alimentario y facilitar el acceso a alimentos más saludables y mínimamente procesados es parte de la solución, según la especialista1.
Entre las recomendaciones prácticas, expertos sugieren priorizar alimentos frescos, leer etiquetas para identificar ingredientes industriales y limitar la compra de productos listos para consumir1, 2.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
Son productos industriales diseñados para ser muy apetitosos, prácticos y duraderos, que contienen aditivos, colorantes y edulcorantes poco comunes en la cocina casera. Ejemplos incluyen cereales de desayuno, panes industriales y sopas instantáneas1, 2.
¿Cómo afectan los alimentos ultraprocesados al cerebro de los niños?
El consumo elevado de ultraprocesados se asocia con una mayor activación en el estriado dorsal, zona del cerebro relacionada con el deseo de comer, lo que puede impulsar a los niños a buscar estos alimentos con más frecuencia1.
¿Qué relación hay entre el consumo de ultraprocesados y el sobrepeso infantil?
Un mayor consumo de ultraprocesados y la activación cerebral asociada se relacionan con incrementos en el índice de masa corporal, el porcentaje de grasa corporal y la circunferencia de cintura en niños1, 2.
¿Cómo reducir el consumo de alimentos ultraprocesados en la dieta infantil?
Se recomienda priorizar alimentos frescos, leer etiquetas para evitar ingredientes industriales y limitar la compra de productos listos para consumir. Cambiar el entorno alimentario también puede facilitar el acceso a opciones más saludables1, 2.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
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Datos basados en información reportada originalmente por Infobae.






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