Liderados por el exfutbolista francés Mikaël Silvestre, un grupo de exjugadores ha pedido un cambio urgente en la FIFA, que enfrenta una crisis significativa tras la fallida iniciativa de abrir sus torneos a la inversión privada, incluidos los Mundiales. Silvestre, junto a sus compatriotas Emmanuel Petit y Olivier Dacourt, expresó en redes sociales que “el cambio es necesario”. Consideran que el liderazgo actual ha perdido la capacidad de distinguir entre sus intereses personales y el bienestar del fútbol.
Este comunicado, redactado en tres idiomas, surge de la preocupación compartida por millones de aficionados alrededor del mundo. Los exjugadores han sido claros al señalar que han observado un alejamiento de los valores fundamentales del deporte bajo la gestión de Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA, aunque no lo mencionaron explícitamente en su declaración.
Silvestre, quien actualmente lidera un panel de exjugadores en la FIFA enfocado en combatir el racismo, planea que el mensaje sea ampliamente difundido. La futbolista inglesa Lucy Bronze, bicampeona de Europa, ya ha respaldado esta iniciativa. En la declaración, se indicaba que “durante demasiado tiempo hemos visto decisiones importantes tomadas sin consultar ni considerar a jugadores y aficionados”.
La situación se ha intensificado tras el rechazo del proyecto de apertura a inversores, que fue detenido debido a la presión de las confederaciones de fútbol de Europa, Norteamérica, Centroamérica, el Caribe y Asia. A pesar de que Infantino tenía el apoyo de más de 200 federaciones hace apenas dos meses, el descontento se ha extendido. Recientemente, la federación de Gibraltar se unió a un número creciente de asociaciones, incluidas las de Inglaterra, Irlanda, Gales, Israel, Suecia y Nueva Zelanda, que han manifestado su rechazo a su gestión.
El mensaje de los exfutbolistas culmina con un llamado a los actores del fútbol para que se unan y tomen acción en la redefinición del futuro del deporte. Exigen que jugadores y aficionados tengan una voz real y directa en la gestión del fútbol, coincidiendo con un llamado previo de una coalición de asociaciones de aficionados que apuestan por una “reforma fundamental” de la FIFA.
Mientras la presión sobre Infantino crece, él se mantiene firme en su intención de presentarse a la reelección el 18 de marzo de 2027 en Rabat, buscando asegurar un nuevo mandato. Sin embargo, la creciente resistencia de las federaciones nacionales plantea un desafío significativo para su continuidad en el cargo.
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