#Arte | El Lago Algo, que celebra su primer año, ha lanzado su tercera exhibición titulada “Desert Flood”, la cual presenta obras de los artistas Gabriel Rico, Claudia Comte y Superflex. Según el curador Jerôme Sans, la exhibición muestra las paradojas del cambio climático, como la desertificación y la inundación, y nos hace responsables de lo que está sucediendo en el mundo.
Sans, quien también es el director creativo de Lago Algo, dijo que “Desert Flood” no es dramático, pero nos hace conscientes de nuestra responsabilidad en la violencia y los malentendidos que estamos viviendo.
La exhibición “Desert Flood” comienza con una instalación de luces neón llamada “Cantidades Salvajes (mobile 2)” de Gabriel Rico. Esta obra consiste en lámparas con diferentes símbolos, incluyendo números, símbolos matemáticos, el arroba y dibujos que hacen referencia a las pinturas rupestres y las líneas de Nazca. Según Sans, esta instalación representa la historia de la humanidad.
Además, la exhibición incluye esculturas que representan a humanos con objetos extraños y dispuestos de manera aleatoria, como frutas de juguete, pantallas en lugar de caras, y atuendos que parecen disfraces. Estas piezas reflejan el impacto negativo que el ser humano ha tenido en el planeta, como la invención de bombas nucleares, el consumo excesivo de carne, la obsesión por el dinero, las selfies y las redes sociales. Estas esculturas forman parte de la serie “Fish Begin To Stink By The Head” de 2021.
“Al ensamblar varios objetos elegidos por su poder simbólico en aglomeraciones antropomórficas, los humanoides del artista, tanto tótems como cyborgs, producen una extraña sensación de empatía hacia lo no viviente”, se lee en el texto de sala.
“Mi obra, de alguna manera, se relaciona con el estudio del antropoceno, a partir de símbolos, signos, la historia y referencias estéticas que representan al ser humano”, dijo Gabriel Rico durante el recorrido.
Otra escultura del mexicano muestra a un venado, debajo de un refrigerador, lleno de comida chatarra y frutas y verduras falsas, que cuelga del techo. La escultura representa cómo el consumo humano pone en riesgo a la naturaleza. Rico aclara que ningún animal fue dañado para esa escultura, pues el animal disecado fue un préstamo de un coleccionista privado. Además, presentó cuatro retablos que, con chaquira, recrean imágenes captadas por el telescopio Hubble. Los cuadros fueron realizados en colaboración con familias huicholes. Cada pieza tardó tres meses en hacerse. Rico explicó a EL UNIVERSAL que el reflejo de la chaquira, su diminuto tamaño para hacer referencia a los átomos y el trabajar el material en una obra bidimensional, como casi no se acostumbra, fueron factores que lo motivaron a trabajar estos retablos.
Un desierto en Chapultepec
La artista suiza Claudia Comte presenta “An Impending Disaster”, una instalación de arena proveniente de Veracruz, que hace referencia a la desertificación. La sala cuenta con esculturas de mármol de Carrara (el mismo que usó Miguel Angel para el “David”) y en los muros tiene su serie “hahaha paintings”, unas pinturas con onomatopeyas de risas, al puro estilo de cómic, sobrepuestas en escenas de contaminación, como un botadero de basura y una plata de petróleo.
Comte explicó en entrevista que para su instalación se tomaron 36 toneladas de arena de una playa en Veracruz y que al final de la muestra serán regresadas a donde pertenecen.
La instalación de Comte se confronta con la paradoja del derretimiento de los polos y el aumento del nivel del mar con la obra “We Are On the Same Boat”, del colectivo danés Superflex.
Cristóbal Riestra, director de la galería OMR y también curador de la muestra, afirmó que los artistas exploran “el legado de lo que hemos dejado los humanos desde el principio del antropoceno” hasta la desertificación y el aumento del nivel del mar. “Estamos más allá del balance”, agregó.
“Desert Flood” inaugura este viernes 10 de febrero y estará abierta hasta el 30 de julio. La entrada es libre.
La exposición está acompañada con una tienda efímera de Ediciones Marea, un proyecto que ofrece a precios más reducidos series de obras hechas por artistas como Gabriel Rico, Pedro Reyes, Dr. Lakra, entre otros. La tienda estará en todo el mes de febrero.
A su vez, del 10 al 26 de febrero, se podrá degustar platillos de Omega 3, un restaurante de Grecia que participa como la primera residencia de Lago Algol. Las comidas son de miércoles a domingo de 13 a 18hrs. y las cenas son los viernes y sábados, de 19 a 21hrs.
El primer aniversario de Lago Algo
A un año de su inauguración, Lago Algo ha recibido más de 100 mil asistentes. Este aniversario coincide con el cumpleaños 60 del edificio que alberga a este centro cultural, que anteriormente era el famoso restaurante El Lago.
“Llevamos un año que abrimos Lago Algo, con el sueño de abrir al público un edificio público”, dijo Joaquín Vargas, presidente ejecutivo de CMR, propietario de la concesión de este espacio ubicado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec.
Por su parte, Riestra, recordó que la sustentabilidad es parte importante de Lago Algo, donde buscan generar “proyectos que nos aten de vuelta a la idea de sustentabilidad”, así como “favorecer lo local, conectando con lo global”.
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