Un exsoldado norcoreano de 95 años, Ahn Hak-sop, continúa su inquebrantable lucha por regresar a Corea del Norte tras décadas de encarcelamiento en el Sur. Ahn, que fue arrestado mientras llevaba a cabo una marcha simbólica hacia la frontera en Paju, fue detenido por tropas surcoreanas. A pesar de que experimentó molestias en su rodilla durante la detención, fue trasladado a un hospital y se recupera en su hogar en Gimpo, cercano a Seúl. Según la activista Cha Eun-jeong, Ahn se siente optimista y tiene planes de unirse a una protesta en Seúl para exigir su repatriación al Norte.
Nacido en 1930 en la actual isla surcoreana de Ganghwa, Ahn ha sido testigo de los profundos cambios geopolíticos en la península. La derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial permitió la liberación de Corea, pero también marcó el inicio de una dolorosa división entre el Sur, respaldado por Estados Unidos, y el Norte, apoyado por la Unión Soviética, ensombrecido por la Guerra de Corea de 1950-53.
En 1952, Ahn se alistó en el ejército norcoreano, pero su historia dio un giro trágico en abril de 1953, cuando fue capturado por fuerzas surcoreanas justo meses antes de que el conflicto concluyera con un armisticio. Pasó 42 años en prisión hasta que recibió un indulto presidencial en 1995. Aunque tuvo la oportunidad de regresar al Norte en 2000 durante un esfuerzo de reconciliación por parte del entonces presidente surcoreano Kim Dae-jung, decidió quedarse en el Sur, comprometiéndose a seguir luchando hasta la retirada de las tropas estadounidenses.
Recientemente, Ahn expresó su deseo de regresar a su país natal, impulsado por su deteriorada salud y la sensación de que el tiempo se le agota. Sin embargo, el gobierno de Corea del Sur ha declarado que no tiene planes inmediatos para facilitar la repatriación de los pocos prisioneros que aún desean regresar, y no está claro si Corea del Norte los aceptaría.
Las relaciones entre el Sur y el Norte han empeorado drásticamente en los últimos años, con Corea del Norte suspendiendo prácticamente cualquier forma de diplomacia y cooperación con el Sur desde el colapso de las conversaciones nucleares con Estados Unidos en 2019. Esta situación plantea interrogantes sobre el futuro de la península y el destino de Ahn, que sigue luchando por reunirse con su familia y su tierra natal.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


