En el vertiginoso mundo de la industria automotriz, la incertidumbre se ha convertido en un factor clave que modela decisiones cruciales. Recientemente, se ha observado una tendencia en la ampliación de los periodos de pago, una estrategia implementada por empresas del sector en un esfuerzo por adaptarse a las condiciones económicas adversas.
Daniel Hernández Camacho, director del Clúster Automotriz de Querétaro, señaló que esta práctica es habitual en momentos de volatilidad y que su impacto se siente en toda la cadena de suministro. Los ajustes en la política arancelaria de Estados Unidos, junto con la fluctuación del mercado, han forzado a las empresas a buscar alternativas para estabilizar su flujo de efectivo. “Cuando los tiempos son difíciles, las compañías tienden a financiarse dentro de la cadena de suministro, y este año hemos visto un avance en los plazos, que ahora se extienden desde los 30 días hasta los 90,” comentó Hernández.
Esta situación trae reminiscencias de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19, donde también se experimentaron aplazamientos en los pagos. La industria parece adoptar la misma estrategia: alargar los tiempos, con la esperanza de que en el corto plazo las condiciones mejoren. “Estas decisiones suelen interpretarse como un indicativo de que se espera una reactivación en los volúmenes de negocio,” añadió el director del clúster.
No solo las grandes corporaciones están sintiendo esta presión; las micro, pequeñas y medianas empresas industriales también enfrentan las consecuencias de los plazos extendidos. Cuauhtémoc Acevedo Toledo, presidente de la Asociación de Mipymes Industriales de Querétaro (Amiqro), hizo eco de la preocupación generalizada en el sector: “Prácticamente todas las empresas socias están resintiendo el efecto de los aplazamientos, afectando su liquidez y generando cartera vencida”.
Es importante destacar que, a pesar de estos desafíos, existe una moderada expectativa de mejora para el segundo semestre de 2025, según las proyecciones de Hernández. A medida que la industria busca salir de este periodo de estancamiento, queda claro que las decisiones estratégicas como la ampliación de los periodos de pago son vistas como vías para mantener la salud financiera en tiempos difíciles.
A medida que el entorno se desarrolla, la atención de todos los actores del sector automotriz estará centrada en cómo evoluciona esta situación, con la esperanza de que el horizonte se aclare y permita un retorno a un crecimiento sostenido.
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