Este miércoles falleció una de las feministas más importantes de Estados Unidos, la afroamericana Gloria Jean Watkins, mejor conocida por su nombre artístico: bell hooks, el nombre de su bisabuela materna, y que hooks pedía escribir siempre en minúscula porque no quería llamar la atención a su persona sino a sus ideas.
Y lo logró, con más de 30 libros publicados y traducidos a 15 idiomas, las ideas de hooks transformaron la historia del feminismo en EE UU y fuera de su país.
La noticia fue anunciada esta mañana en Twitter por la sobrina de hooks, Ebony Motley. “La familia de bell hooks tristemente anuncia que ha fallecido nuestra hermana, tía, tía abuela”, dice su mensaje. “La autora, profesora, crítica y feminista falleció temprano esta mañana en su casa, rodeada de sus familiares y amigos”. No hay detalles aún sobre la razón de su fallecimiento, que ocurre a sus 69 años en el Estado de Kentucky, donde nació en 1952.
“El feminismo negro está de luto”, dijo una académica brasileña al enterarse de la noticia. “La teoría crítica está de luto. La filosofía está de luto. La educación está de luto. Todos aquellos que creen en una sociedad sin barreras deberían estar de luto”.
hooks escribió ¿Acaso no soy yo una mujer?, uno de sus libros más importantes, de 1981. El título es una cita de Sojourner Truth, una mujer negra esclavizada en el siglo XIX, pionera de la lucha feminista negra en Estados Unidos, que denunció el trato discriminado y explotador hacia las mujeres afrodescendientes comparado al que se le daba a las blancas.
Influenciada tanto por las palabras de Truth como de sus contemporáneas Angela Davis y Audre Lorde, lo que logró hooks fue narrar en ensayos y libros la importancia de lo que hoy se conoce como feminismo interseccional, aquel que reconoce que las opresiones a las mujeres son múltiples y las soluciones más complejas de las que proponía el feminismo burgués y blanco de la segunda mitad del siglo XX.
hooks escribe sobre cómo la lucha de la mujer negra debe ser visible dentro del feminismo porque sus experiencias no solo requerían acabar con el machismo, sino con la explotación capitalista y la discriminación racial que las había dejado discriminadas y en absoluta pobreza por siglos.
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hooks nació cuando las leyes racistas de segregación aún permeaban toda la vida social de Estados Unidos, y de pequeña fue a una escuela segregada solo para niños afroamericanos. Pero luego logró estudiar su licenciatura en la universidad de Stanford (California), su maestría en la Universidad de Wisconsin y su doctorado en literatura en la Universidad de California en Santa Cruz. Fue profesora casi toda su vida, enseñando en Stanford, Yale o la Universidad de la Ciudad de Nueva York (Cuny).
En sus últimos años regresó a enseñar en una universidad del estado donde nació, Kentucky, donde falleció hoy. “Si uno ha elegido vivir conscientemente, entonces elegir un lugar para morir es tan vital como elegir dónde y cómo vivir”, escribió en su libro Kentucky es Mi Destino.
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