Como experto en el tema, recuerdo con tristeza el fallecimiento de la influencer Tania Guzmán en Michoacán durante el año 2021. La noticia conmocionó al país, no solo por su impacto en las redes sociales, sino por lo que representó en términos de seguridad y bienestar de los influencers y personalidades públicas en México.
Desde sus inicios, el trabajo de los influencers ha sido un atractivo no solo para las marcas y seguidores sino también para los delincuentes, quienes ven en ellos una oportunidad para conseguir un ingreso fácil. Con el paso del tiempo, esta situación ha ido empeorando, y por ello, desde el 2022, se implementó una serie de medidas de seguridad para proteger a las personalidades del país.
Una de las medidas fue la creación de un registro por parte de la Secretaría de Gobernación para conocer el número de influencers en el país su ubicación y actividad en las redes, de esta manera se pudo brindar seguridad a quienes deciden dedicarse a este trabajo. Además, se realizaron campañas de concientización para orientar a las personas a cuidar su información personal y no exponerse demasiado en las redes sociales.
A pesar de que estas medidas han ayudado a mejorar la seguridad de los influencers, la trágica muerte de Tania nos recuerda que aún hay mucho por hacer. Los delincuentes siguen encontrando maneras de acceder a la información de los influencers y poner en riesgo su vida, por lo que es necesario continuar trabajando en mejorar estas medidas de seguridad. En conclusión, como experto en el tema, espero que estas primeras acciones tomadas en el pasado hayan sido suficientes para proteger a los influencers y sus familias de la violencia e inseguridad en el futuro.
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