El jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, quien desempeñó un papel crucial en la transformación de Qatar, falleció a los 74 años, según informaron medios estatales. Su muerte marca el final de una era en la que el ex emir llevó a su pequeño país a convertirse en un actor influyente en el ámbito internacional, particularmente en diplomacia, medios de comunicación e inversiones. Hamad, quien abdicó en junio de 2013, dejó un legado que incluye la fundación de la cadena de noticias Al Jazeera y la adquisición de importantes activos, como los grandes almacenes Harrods en Londres.
Durante su mandato, Qatar, un país rico en recursos energéticos, se transformó radicalmente. Sus políticas la llevaron a ser un punto de influencia que se extiende desde el norte de África hasta Afganistán. A pesar de no ocupar el cargo de emir, Hamad fue aclamado por los ciudadanos que lo reverenciaron durante la Copa Mundial de la FIFA 2022 en su país.
Sin embargo, el ascenso de Qatar también provocó tensiones con aliados regionales y occidentales, en parte debido a su independencia política y a relaciones polémicas con Irán, el grupo terrorista palestino Hamás, y la Hermandad Musulmana de Egipto. A pesar de la agitación, la apertura de Al Jazeera se consideró un signo de avance en los medios árabes, aunque su imparcialidad fue cuestionada en varias ocasiones.
La abdicación de Hamad fue inusual en una región donde los cambios de poder suelen estar marcados por la muerte o derrocamientos violentos. Su decisión se interpretó como un movimiento para responder a las demandas de un liderazgo más joven, especialmente en el contexto de la Primavera Árabe, que trajo consigo una nueva era de activismo entre la población joven de la región.
Originario de las Fuerzas Armadas, Hamad asumió el control de Qatar en 1995 al deponer a su padre en un golpe incruento. A lo largo de su gobierno, buscó prestigio internacional, lo que se tradujo en críticas, especialmente por sus vínculos con grupos islamistas. Su enfoque diplomático se evidenció en misiones de mediación en conflictos regionales, como en Darfur y Siria, además de ser pionero al visitar Gaza, anticipándose a las tensiones políticas.
Bajo su liderazgo, Qatar se involucró en operaciones militares en Libia y ofreció apoyo a la oposición siria. Sin embargo, su apoyo a los Hermanos Musulmanes culminó en fricciones con otros estados del Golfo, afectando la estabilidad política de la región.
Hamad también fue instrumental en la expansión de Qatar Airways, transformando la aerolínea en un actor destacado en la industria internacional. Aunque su legado es complejo y a menudo polémico, su visión amplió el horizonte de Qatar más allá de sus fronteras.
La llegada de su hijo, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, al poder, fue parte de una transición meticulosamente planeada, ofreciendo una promesa de continuidad y renovación en un país con una demografía predominantemente joven. A medida que Qatar mira hacia el futuro, la figura de Hamad permanecerá en la memoria de quienes han sido testigos de su ambiciosa transformación.
Actualización: Este artículo se basa en eventos informados hasta el 12 de julio de 2026.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

