Cuando se busca empleo, es común que los candidatos se centren en sus habilidades y conocimientos. Sin embargo, en la realidad laboral, es habitual que se asignen tareas que no fueron especificadas en la oferta de trabajo o durante la entrevista. Esta tendencia puede llevar a situaciones inesperadas y problemáticas en el ámbito laboral, incluyendo un aumento en la rotación de personal.
Un informe global sobre el estado del lugar de trabajo, elaborado por Gallup, revela que un factor crucial en la deserción del talento durante el primer año es la pérdida de confianza en la empresa. Esta desconfianza surge cuando los empleados se dan cuenta de que las labores que se les ofrecieron no coinciden con lo que realmente encuentran en su entorno laboral. Esta desconexión no solo perjudica la productividad individual, sino que también afecta la permanencia de los empleados en la organización.
Los empleados que no disfrutan de su trabajo experimentan altos niveles de estrés y emociones negativas, como se resalta en el informe mencionado.
La directora general de Código 111, Erika Chafino, explica que las prácticas inadecuadas de las empresas son a menudo el resultado de no tener descripciones de puestos claras y actualizadas. Además, algunas organizaciones tienen la incorrecta costumbre de intentar cubrir múltiples roles con una sola persona, creando una confusión sobre las expectativas laborales y lo que realmente se espera de cada empleado.
El consultor en Negocios y Recursos Humanos, Manuel González Ramírez, agrega que tanto las empresas como los candidatos están evaluándose mutuamente. Si las descripciones de los puestos son poco claras, esto puede llevar a inconsistencias entre lo prometido y lo que se ofrecerá realmente a los nuevos colaboradores.
Cuando un empleado es asignado a un puesto incorrecto, sus habilidades pueden ser desaprovechadas, lo que a su vez genera desmotivación y reducción en la satisfacción laboral. Este compromiso laboral, que se define como el vínculo entre un empleado y su compañía, se ve afectado por diversos factores, entre los que se incluyen la carga de trabajo excesiva, el sentimiento de que su contribución es poco valorada, y la falta de comunicación efectiva con superiores.
De acuerdo con una encuesta de WTW, el 87% de los empleados se siente desconectado de su trabajo. Este desinterés puede estar vinculado a diversas causas, incluyendo una mala gestión de cambios dentro de la empresa y la falta de capacitación adecuada.
Para mitigar estos problemas, González Ramírez aconseja a las empresas que eviten prácticas que afecten su marca empleadora, ya que esto deteriora su capacidad para atraer talento.
Por el lado del empleado, es importante que evalúen si las ofertas laborales se alinean con sus objetivos profesionales. Aquellos que enfrentan tareas que no corresponden a su puesto deben considerar la posibilidad de discutirlo con sus supervisores o inclusive buscar nuevas oportunidades si la situación no mejora.
Chafino recalca que es responsabilidad de los líderes identificar y corregir las prácticas inadecuadas en sus procesos de selección. Mantener una alineación clara de las expectativas de cada rol puede prevenir experiencias laborales desmotivadoras y asegurar un mejor ajuste entre las habilidades de los empleados y las necesidades de la organización.
Este contexto genera una necesidad urgente de una mayor claridad y comunicación entre las empresas y sus empleados para lograr un entorno laboral más saludable y productivo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


