Un reciente análisis de la Tax Foundation destaca un escenario alarmante para la economía estadounidense si se eliminan las exenciones de aranceles más altos bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Se prevé un aumento de 466,000 millones de dólares en impuestos, lo que se traduciría en aproximadamente 300 dólares por hogar estadounidense en 2027. Este impacto corresponde a un escenario donde las importaciones amparadas por el T-MEC pierden sus privilegios fiscales, quedando sujetas a aranceles significativamente más altos que los actuales.
Actualmente, las exenciones han brindado cierta protección a los importadores estadounidenses de los efectos de las políticas arancelarias implementadas por la administración del expresidente Donald Trump. Sin embargo, estos importadores siguen afectados por los aranceles de la Sección 232, que incluyen productos como el acero y el aluminio de Canadá y México. En un posible escenario donde estas exenciones se eliminan, las consecuencias podrían ser devastadoras: un 25% de arancel para automóviles y camiones, mientras que el resto de las importaciones podría enfrentar un 10%.
Según las proyecciones, la eliminación de estas exenciones no solo incrementaría el costo de vida para los hogares —con un gasto estimado de 700 dólares por año debido al actual régimen arancelario—, sino que también reduciría el PIB de Estados Unidos en un 0.1% adicional, con la pérdida de alrededor de 95,000 empleos. Este efecto combinatorio señala un deterioro significativo en la salud económica del país.
Históricamente, el T-MEC ha protegido una parte considerable de las importaciones estadounidenses de la política arancelaria de Trump. La tasa de cumplimiento del T-MEC ha aumentado notablemente, pasando del 44% en 2024 a un sorprendente 67% en 2025, con proyecciones de mantenerse por encima del 80% en 2026. Esto indica la relevancia del tratado en el contexto del régimen arancelario actual.
En 2025, Trump implementó aranceles del 25% sobre la mayoría de las importaciones de Canadá y México, pero de inmediato anunció una exención temporal para los productos cubiertos por el T-MEC. Aunque se anticipaba un incremento de los aranceles a 35% y 30% para Canadá y México, respectivamente, la implementación de estos aumentos ha sido incierta. La Corte Suprema anuló las medidas bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) en 2026, pero el gobierno reemplazó rápidamente esta política por un arancel del 10% que también exonera a los productos que cumplen con el T-MEC.
Con el primer plazo de revisión del T-MEC programado para el 1 de julio de 2026, los actores comerciales de los tres países deben prepararse para los posibles cambios. Trump ha dejado claro que no tiene intenciones de renovar el acuerdo bajo sus términos actuales, lo que podría dar lugar a más rondas de revisión y, potencialmente, a un régimen de aranceles aún más severo.
Mientras tanto, la incertidumbre en la política comercial se intensifica, y si las revisiones resultan en aranceles más altos, la desaceleración del crecimiento económico podría ser inminente. El escenario que se plantea, según Tax Foundation, sugiere que el impacto de las decisiones económicas actuales puede resonar en la vida diaria de millones de estadounidenses en los años venideros.
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