El Fideicomiso de Inversión en Energía México (Fiemex) ha dado un paso significativo en el panorama energético nacional al lanzar una Oferta Pública Inicial en la Bolsa Mexicana de Valores. Esta acción se alinea con el plan del gobierno mexicano para financiar la compra de 13 plantas de generación eléctrica a Iberdrola, una de las principales compañías energéticas de España.
Administrada por Mexico Infrastructure Partners (MIP), esta fibra actúa como un vehículo de inversión destinado a gestionar el fideicomiso y los 4,500 millones de dólares que se pretenden obtener mediante la venta de certificados de diversas series. En su prospecto, el fideicomiso ha señalado que sus inversiones estarán dirigidas a “proyectos de generación de energía eléctrica que realizan actividades en los términos de la Ley de la Industria Eléctrica”.
En la fase inicial, se colocaron 43.6 millones de certificados bursátiles fiduciarios de inversión en energía e infraestructura (CBFEs) a un precio de 103.2 dólares, equivalentes a aproximadamente 1,948 pesos. Esta nueva Fibra E, que opera bajo la clave de pizarra ‘FIEMEX’, abarca un portafolio que incluye 13 plantas: 12 de ciclo combinado y una eólica, distribuidas entre siete estados y con una capacidad total de 8,539 megavatios.
La transacción es parte de una estrategia más amplia de Iberdrola, que busca expandir su capacidad instalada en energías renovables. Las plantas adquiridas por el gobierno de México, localizadas en estados como Nuevo León, Oaxaca, Tamaulipas, entre otros, aún cuentan con una vida útil remanente que promedia 24 años.
El acuerdo entre MIP e Iberdrola se firmó a mediados de 2023, y el costo total de la transacción ascendió a 6,150 millones de dólares, lo que representó el 55% de las operaciones de la empresa en el país. Esta inversión se llevó a cabo a través del Fondo Nacional de Infraestructura de México (Fonadin), que mantiene una participación mayoritaria en las plantas.
El financiamiento inicial se logró mediante la emisión de certificados de capital de desarrollo por 2,400 millones de dólares, adquiridos por Fonadin, junto con un préstamo de deuda de aproximadamente 3,900 millones de dólares. Fonadin se quedó con el 65% de los Certificados de Capital de Desarrollo (CKDs) emitidos, mientras que el 35% restante fue vendido a administradoras de fondos para el retiro.
En cuanto a los CBFEs emitidos por la nueva fibra, el 64.59% ahora pertenece a Fonadin, con un 33.67% en manos de afores y otros inversionistas, y el 1.63% restante como certificados de desempeño para MIP, susceptible de ejecución según el cumplimiento de distribuciones mínimas.
Con esta importante transacción, el Fideicomiso de Inversión en Energía México no solo representa un movimiento estratégico para la reconfiguración del sector energético, sino que también refleja un compromiso con el desarrollo de infraestructuras vitales para el país.
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