La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha revelado datos significativos sobre las transacciones vinculadas al tráfico de personas, destacando una notable disminución del 62% en estas operaciones entre 2024 y 2025. Este análisis, basado en la Ley de Secreto Bancario (BSA), ha examinado patrones financieros a lo largo de tres años, revelando que las instituciones financieras detectaron casi 5,000 millones de dólares relacionados con el presunto tráfico de personas.
En un año que alcanzó su pico en 2024, se registraron 29,266 informes sobre transacciones sospechosas, lo que representaba aproximadamente el 43% del total de informes de la BSA. En contraste, 2025 vio una caída drástica, con solo 11,018 informes presentados, lo que pone de relieve un cambio significativo en la dinámica del tráfico de personas. Comparativamente, solo en el segundo trimestre de 2024 se elevaron hasta 8,663 informes, lo que constituía el 79% del total de informes de 2025.
Además de las cifras de FinCEN, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. ha corroborado esta tendencia, indicando que los cruces ilegales en la frontera suroeste se redujeron considerablemente en 2025, siendo los números de mayo de ese año un 93% inferiores a los registrados en el mismo mes de 2024. Este contexto refleja un esfuerzo por parte de las autoridades para combatir el tráfico de personas, una actividad que en muchos casos beneficia a organizaciones criminales transnacionales, incluidos cárteles de la droga con base en México, como señaló la entonces directora de FinCEN, Andrea Gacki.
El informe destaca patrones preocupantes relativos a las actividades de las empresas de servicios monetarios (MSB), que reportaron vínculos similares con el tráfico de personas. Estos incluyen transacciones que se apartan de los hábitos normales del cliente, envíos de dinero a lugares estratégicos en rutas migratorias, y la estructuración de transacciones para eludir requisitos de presentación de informes.
Sorprendentemente, casi el 7% de los informes de MSB revelaron que los clientes admitieron que el dinero estaba destinado a facilitar la entrada de amigos o familiares en EE. UU. Por otro lado, la mayoría de estos informes (59%) no mostraron ninguna conexión familiar verificable entre el origen y el destino de los fondos.
Los datos analizados por las instituciones depositarias también han resaltado diversas estrategias que podrían indicar actividad financiera sospechosa vinculada al tráfico de personas. Entre ellas se encuentran la posible estructuración de transacciones en efectivo, el uso de cuentas intermedias que concentran fondos de múltiples individuos y agencias de viajes, que podrían estar facilitando inconscientemente estas actividades a través de operaciones legítimas o ficticias.
La información es clara: mientras las instituciones financieras intensifican sus esfuerzos para rastrear y reportar actividades relacionadas con el tráfico de personas, las cifras indican un cambio notable en el panorama, sugiriendo que las operaciones ilegales están siendo cada vez más monitoreadas y que las rutas de tráfico están siendo impactadas de manera significativa.
Actualización: Las cifras y análisis mencionados corresponden a datos reportados hasta el 13 de agosto de 2026.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


