Fiscales peruanos llevaron a cabo una intervención el viernes en un almacén de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), donde se almacenan las actas y papeletas utilizadas en las recientes elecciones presidenciales. Este sorprendente hallazgo se produce en un contexto marcado por acusaciones de irregularidades y la pérdida de material electoral. Después de días de caos en el proceso electoral, los conteos parciales avanzan de manera lenta, con cerca de un millón de votos aún pendientes de ser contabilizados.
Hasta el momento, el 93.3% de los votos ha sido reportado, con la candidata de derecha, Keiko Fujimori, liderando la contienda con un 17% de los sufragios. En contención por el segundo lugar se encuentran Roberto Sánchez, un candidato de izquierda, con un 12%, y el ultraconservador Rafael López Aliaga, que registra un 11.9%. La diferencia entre ambos se ha ampliado ligeramente en los últimos días, situándose en 13,000 votos.
La situación se agrava tras el descubrimiento de cuatro cajas con 1,200 papeletas de sufragio en un contenedor de basura, una situación que ha suscitado másterminas más cuestionamientos sobre la validez del proceso electoral. A raíz de los retrasos en la entrega del material electoral, las autoridades decidieron extender el período de votación.
El Ministerio Público de Perú ha indicado que la Fiscalía está realizando diligencias en el almacén principal de la ONPE para determinar si se han cumplido adecuadamente las funciones relacionadas con el material electoral. López Aliaga, exalcalde de Lima y uno de los candidatos en liza, ha mostrado una postura muy crítica, tildando el proceso de “fraude electoral” y pidiendo su “nulidad absoluta”. A modo de respaldo, ha ofrecido recompensas de 5,800 dólares a quienes presenten pruebas de irregularidades.
La tensión se intensifica a medida que Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones, expone en el Congreso las serias irregularidades en el manejo y función de la ONPE. En este contexto, Piero Corvetto, jefe de la ONPE, enfrenta acusaciones junto a otros funcionarios por presuntos delitos contra el sufragio.
El panorama electoral en Perú se presenta lleno de interrogantes, y todos los ojos están puestos en cómo se desarrollará la situación en los próximos días. La incertidumbre persiste, y con una segunda vuelta a la vista, la confianza en el proceso democrático se encuentra en la cuerda floja.
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