Los activos estadounidenses han llegado a representar casi la mitad del fondo nacional de pensiones de Canadá, lo que ha generado un gran debate dentro del país. A pesar de la presión de la comunidad empresarial para que se realicen más inversiones a nivel local, los gestores del Plan de Pensiones de Canadá (CPPIB) han decidido mantener su enfoque en el mercado estadounidense.
A finales de marzo de 2025, la exposición total del plan al mercado estadounidense subió al 47% de su cartera de 714 mil millones de dólares canadienses, un notable incremento desde el 36% de hace dos años. Este ingreso significativo se produce en un contexto donde la rentabilidad de las inversiones estadounidenses ha alcanzado aproximadamente un 10% anual en los últimos cinco ejercicios, contrastando con el 5.8% para las inversiones canadienses y 6.6% para las europeas.
Este cambio de enfoque coincide con momentos inciertos en la política global, especialmente tras comentarios de Donald Trump sobre la posible anexión de Canadá, lo que ha intensificado el interés en asegurar las inversiones nacionales. Este trasfondo ha llevado a aproximadamente 100 líderes empresariales canadienses a instar al ministro de Hacienda a modificar las regulaciones que rigen las inversiones de fondos de pensiones para incentivar la inversión doméstica.
El CPPIB ha reportado un rendimiento global del 9.3% para el ejercicio fiscal que terminó el 31 de marzo, con ganancias destacadas en inversiones de crédito, acciones y capital privado. John Graham, director ejecutivo del CPPIB, declaró que la cartera está diseñada para el largo plazo, enfatizando la importancia de la resiliencia frente a las fluctuaciones del mercado.
Además, el fondo ha tomado pasos importantes hacia una nueva estructura con el establecimiento de un grupo llamado “Integrated Strategies Group”, destinado a supervisar activos maduros y a explorar nuevas estrategias de inversión. Este movimiento incluye el traslado de 24,500 millones de dólares canadienses a esta nueva plataforma, la cual ha sido esencial ante la disminución de su exposición al sector inmobiliario y la reducción de su personal en el área de capital privado.
La estrategia de inversión también ha cambiado, disminuyendo la asignación a los mercados emergentes y ajustando significativamente su posición en el sector de oficinas, que ha caído del 11% al 6% en los últimos dos años. Recientemente, el CPPIB acordó vender siete edificios de oficinas valorados en 1,500 millones de dólares canadienses y planea mover su sede a un nuevo y lujoso complejo en Toronto.
La situación refleja un movimiento estratégico que busca maximizar la rentabilidad en un contexto global desafiante, a la vez que enfrenta las expectativas de los inversionistas locales por fomentar el crecimiento dentro de Canadá.
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