Francia ha tomado una postura firme al convocar al embajador de Estados Unidos, Charles Kushner, en una medida poco común entre naciones aliadas. Este gesto responde a una carta que Kushner dirigió al presidente Emmanuel Macron, en la que critica las acciones del Gobierno francés al considerar insuficientes sus respuestas ante el creciente antisemitismo. Las críticas llegaron apenas días después de que Israel emitiera acusaciones similares.
Kushner, un empresario inmobiliario y padre de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, hizo pública la carta, que también fue compartida con el Wall Street Journal. En su misiva, el embajador solicitaba a Macron que endureciera las leyes contra delitos de odio y moderara las críticas hacia Israel. Según Kushner, las declaraciones del Gobierno francés favorables a reconocer un Estado palestino habrían contribuido al aumento de incidentes antisemitas en el país.
El Quai d’Orsay, a través de un comunicado, informó que Francia había “tomado nota” de la carta, calificando de “inaceptables” las acusaciones de Kushner. El Ministerio de Exteriores enfatizó que Francia está “plenamente comprometida” en la lucha contra el antisemitismo y que las afirmaciones del embajador transgreden el derecho internacional, específicamente la prohibición para el personal diplomático de inmiscuirse en los asuntos internos de otros Estados.
Las tensiones se intensificaron cuando Kushner envió su carta poco después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusara a Macron de “avivar el antisemitismo” debido a su proyecto de reconocimiento del Estado palestino en la Asamblea General de la ONU programado para septiembre.
Macron, conocido por su crítico enfoque hacia Netanyahu, ha denunciado el antisemitismo como incompatible con los valores de la República. Sin embargo, también enfrenta críticas del ámbito propalestino. Recientemente, el grupo norirlandés Kneecap, conocido por su activismo, desató controversia al expresar que el Gobierno francés “vende y facilita el comercio de armas al Ejército israelí”, a pesar de las presiones para cancelar su actuación en el festival Rock en Seine.
Francia alberga la mayor comunidad judía de Europa, con cerca de medio millón de personas. Según cifras del Ministerio del Interior, entre enero y mayo de 2025 se registraron 504 actos antisemitas, lo que representa una disminución del 24% respecto al año anterior, aunque más del doble en comparación con el mismo período de 2013.
Charles Kushner proviene de una familia de judíos polacos que sobrevivieron al Holocausto, y su hijo Jared está casado con Ivanka Trump, quien se convirtió al judaísmo en 2009. La pareja ha educado a sus tres hijos en la fe judía.
Esta situación revela los complejos entresijos de la política internacional y los desafíos en la relación entre Francia y Estados Unidos en el contexto del antisemitismo y la situación en Palestina, mientras el mundo observa con atención el desarrollo de estos acontecimientos.
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