Cambiar de hogar debería ser sinónimo de nuevas oportunidades y emociones, pero para miles de familias en la Ciudad de México, Puebla y el Estado de México, este proceso se ha tornado en una auténtica pesadilla. En lo que va de 2026, las autoridades han alertado sobre una compleja red de estafas vinculadas a mudanzas falsas que operan principalmente a través de redes sociales y anuncios pagados en buscadores.
Este fenómeno, que se puede describir como un “secuestro de pertenencias”, no solo afecta el bolsillo de los afectados, sino que también pone en juego su patrimonio completo. Ante esta problemática, es crucial entender cómo funcionan estas estafas y qué medidas se pueden tomar para evitar caer en sus redes.
El modus operandi de estos delincuentes comienza con una oferta tentadora, que puede ser hasta un 50% más baja que los precios del mercado. Usualmente, se promocionan en grupos de Facebook o Instagram, utilizando imágenes de camiones rotulados y personal uniformado, que en realidad son robadas de empresas legítimas, con el fin de generar confianza.
Una vez que el cliente decide contratar sus servicios, se les solicita un anticipo mediante transferencia bancaria para “reservar la fecha”. El verdadero problema se desata el día de la mudanza: al llegar al destino o, incluso antes de partir, los falsos mudanceros exigen pagos adicionales exorbitantes, justificando estos cobros bajo conceptos como “exceso de peso”, “maniobras no declaradas” o “costos de peajes no incluidos”. Si el cliente se niega a pagar, los estafadores desaparecen con el camión lleno de muebles, cerrando cualquier línea de comunicación.
Para protegerse de estos fraudes, especialmente en CDMX, Puebla y Edomex, es recomendable seguir algunas pautas de seguridad. Primero, desconfía si la empresa solo se comunica a través de WhatsApp y verifica su ubicación en Google Maps; si la dirección corresponde a un lote baldío o a una casa particular, aléjate de inmediato. También es fundamental comprobar el RFC de la empresa, ya que una compañía seria debe proporcionar sus datos fiscales, los cuales se pueden validar en el portal del SAT.
Además, es indispensable exigir un contrato por escrito que detalle el inventario, el costo total y el seguro del traslado. Las empresas confiables suelen cobrar a la entrega o requieren un anticipo pequeño, no mayor al 20%. Si solicitan un porcentaje significativamente mayor, esa es una clara señal de alarma.
Finalmente, si ya has sido víctima de una estafa, no dudes en presentar una denuncia ante la Fiscalía de tu entidad y reportarlo en la Profeco. Es fundamental no permitir que tu experiencia se convierta en un titular más de fraude.
La creciente incidencia de estas estafas subraya la necesidad de estar informados y tomar precauciones al contratar servicios de mudanza. Mantener la vigilancia y seguir estos consejos puede marcar la diferencia entre una mudanza exitosa y una pesadilla que podría tener repercusiones económicas duraderas.
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