Elementos del Ejército Mexicano llevaron a cabo una operación significativa en la sierra de Culiacán, Sinaloa, donde desmantelaron dos laboratorios clandestinos. Esta acción, realizada el 7 de agosto de 2026, forma parte de la estrategia federal para combatir la producción de narcóticos en el país. Durante el operativo, se localizaron tres zonas de concentración de sustancias químicas, que presuntamente eran utilizadas en la elaboración de metanfetamina, una droga sintética conocida comúnmente como “crystal”.
Las autoridades estiman que esta operación ha generado un impacto económico considerable, con una afectación aproximada de mil 441 millones de pesos a las organizaciones dedicadas a la producción de drogas sintéticas. Este tipo de acciones es parte de los esfuerzos continuos del Gabinete de Seguridad para reducir tanto la capacidad de producción como la logística y financiamiento de los grupos delictivos en diversas regiones de México.
Durante los recorridos en Culiacán, el personal militar encontró instalaciones equipadas con maquinaria especializada para el procesamiento de sustancias químicas. En total, se aseguraron tres reactores de síntesis orgánica, cinco condensadores, cuatro mezcladoras, y tres centrifugadoras, así como 17 quemadores y tanques de gas LP. Este equipo estaba destinado a la producción de metanfetamina, lo que pone de relieve la infraestructura sofisticada que emplean estas organizaciones en sus operaciones.
Además de los laboratorios, las autoridades aseguraron más de 16,000 litros de distintas sustancias químicas almacenadas en bidones, tambos y recipientes. Los análisis de estas sustancias indican que son insumos utilizados para la fabricación de drogas sintéticas, exacerbando así el problema del narcotráfico en la región.
El operativo en Culiacán no fue un caso aislado. En paralelo, el personal militar llevó a cabo acciones similares en El Anono, un poblado del municipio de Huetamo en Michoacán. Allí, se localizó un sitio destinado a concentrar materiales para la fabricación de drogas sintéticas, donde se aseguraron nueve reactores de síntesis orgánica y nueve condensadores.
El enfoque de estas operaciones es claro: interrumpir las cadenas de producción de drogas sintéticas y debilitar la capacidad financiera de las organizaciones criminales. El Gabinete de Seguridad subraya que el desmantelamiento de estas infraestructuras es esencial para combatir el crecimiento e impacto del crimen organizado en el país.
Los elementos de las Fuerzas Armadas han entregado los indicios y materiales asegurados a la Fiscalía General de la República (FGR) para que continúen con las investigaciones pertinentes. Este tipo de operativos no solo demuestra el compromiso del gobierno federal en la lucha contra el narcotráfico, sino que también resalta la complejidad y la importancia de abordar esta problemática en el contexto mexicano.
La situación en Sinaloa y Michoacán sigue siendo alarmante, y las autoridades están comprometidas a intensificar sus esfuerzos para reducir el impacto del narcotráfico en la sociedad y la economía del país.
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