En medio de crecientes tensiones en el Medio Oriente, el Ejército israelí llevó a cabo recientemente dos ataques aéreos en la localidad de Nabatiyé al Fauqa, en el sur de Líbano. Estos bombardeos, ejecutados de manera consecutiva con drones, tuvieron como primer objetivo un vehículo estacionado en la zona. Posteriormente, un equipo de la Defensa Civil de la Autoridad Islámica de Salud, afiliado al partido-milicia Hezbollah, fue blanco del segundo ataque al acercarse a inspeccionar el lugar del primer impacto. Hasta ahora, las autoridades no han reportado víctimas, mientras que el Ejército israelí ha guardado silencio sobre la operación.
Fascinantemente, este ataque se produjo a pesar de un alto el fuego que ha estado vigente desde mediados de abril y de un acuerdo reciente logrado entre Israel y Líbano con mediación internacional, que buscaba establecer las bases para una paz duradera. Sin embargo, la violencia ha vuelto a golpear la región, con hostilidades entre Israel y Hezbollah que se reanudaron a principios de marzo tras el asesinato del líder supremo de Irán, Alí Khamenei.
Según el Ministerio de Sanidad libanés, desde el reinicio de los enfrentamientos en marzo, se han registrado más de 4,297 muertos y 12,196 heridos en Líbano por los bombardeos israelíes. Durante una reciente visita a las tropas israelíes desplegadas en la frontera, el primer ministro Benjamin Netanyahu reiteró que Israel no retirará sus fuerzas del sur de Líbano mientras Hezbollah mantenga su presencia armada allí. En esta misma línea, Netanyahu, acompañado por el ministro de Defensa Israel Katz y altos mandos militares, destacó que la seguridad de las comunidades del norte depende de la creación de franjas de seguridad de hasta 10 kilómetros dentro del Líbano, donde las Fuerzas de Defensa de Israel han desmantelado la infraestructura utilizada por la milicia chií.
Mientras la atención del mundo se centra en la frontera norte, la Franja de Gaza también ha sido escenario de violencia. El Ejército israelí informó sobre la muerte de Adel Yihad Muhamad Atsfur, un comandante de pelotón del ala militar de Hamas, durante un ataque aéreo en el sur del enclave palestino. Atsfur era conocido como un francotirador y estaba entre los principales objetivos militares debido a su involucramiento en la planificación de ataques contra fuerzas israelíes. Además, se reportó la eliminación de otros cuatro miembros de la rama militar de Hamas que estaban comprometidos en operaciones contra las tropas israelíes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel han continuado sus operaciones en Gaza, destruyendo lanzadores de cohetes y otros equipos empleados por Hamas para atacar objetivos israelíes. La política de seguridad vigente en la región prioriza la eliminación de amenazas procedentes tanto de Hamas como de otras facciones armadas.
Este contexto de alta tensión en el sur de Líbano y la Franja de Gaza refleja la complejidad de una situación en la que las negociaciones diplomáticas buscan instaurar un acuerdo de paz, aunque los ataques y las represalias militares continúan.
(Con información de Europa Press y EFE)
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