Garth Greenan, un destacado galerista de Nueva York, se encuentra en un momento de cambio significativo. Originalmente, no anticipó que el vencimiento del contrato de su actual espacio en la calle West 20th en Chelsea coincidiría con el 15º aniversario de su galería. Sin embargo, esta coincidencia se ha convertido en una señal para reinventar su negocio y enfrentar el futuro con renovada ambición.
En septiembre de este año, Garth Greenan Gallery se trasladará a SoHo, inaugurando dos nuevas ubicaciones en 10 y 25 Greene Street, justo enfrente el uno del otro. La última exposición en Chelsea, dedicada al artista Esteban Cabeza de Baca, concluyó el 27 de febrero, marcando el final de una era en ese barrio.
El nuevo espacio de la galería, que totaliza 3,575 pies cuadrados, está ubicado en edificios de hierro fundido de importancia histórica. La renovación de estos interiores estará a cargo del arquitecto Stuart Basseches, en colaboración con Konstantinos Spiropoulos. Con este cambio, la galería casi triplicará su tamaño y capacidad.
En una entrevista, Greenan reflexionó sobre su tiempo en Chelsea, reconociendo que había asumido que el éxito como marchante de arte dependía de ciertos lugares y estructuras. “Me di cuenta de que no tenía que quedarme en Chelsea para ser un dealer exitoso”, comentó. Esta revelación ha guiado su decisión de buscar nuevas oportunidades en SoHo.
Durante sus 15 años de trayectoria, Greenan ha hecho un nombre curando exposiciones que enfatizan la “rescate y reclamación” de artistas que fueron históricamente ignorados, pero que ahora están recibiendo el reconocimiento que merecen. Entre estos artistas se encuentran Howardena Pindell, Jaune Quick-to-See Smith y Rosalyn Drexler, quienes no solo han sido reivindicados, sino que han vuelto al centro del mundo del arte contemporáneo.
Greenan también comentó sobre su impacto en el mercado del arte: “Nunca pensé que estábamos haciendo algo realmente significativo”, destacó. Su enfoque en preparar a artistas para el mercado ha demostrado ser un modelo exitoso que otros han comenzado a replicar.
Las nuevas galerías, situadas justo al norte de Canal Street, están en una zona que ha visto un resurgimiento artístico en la última década. Greenan ha preferido no estar en el centro mismo de Tribeca, pero sí estar “cerca”, buscando convertirse en un destino atractivo para aquellos que exploran el arte en la ciudad.
Con dos espacios en funcionamiento, Greenan planea exhibiciones que conecten a artistas en un diálogo más amplio, lo que permitirá presentaciones más ambiciosas. Para la inauguración este otoño, se destinarán exposiciones individuales a Rosalyn Drexler y Cannupa Hanska Luger, buscando mostrar la diversidad de su programación.
Mientras el mercado del arte comienza a estabilizarse, Greenan siente que es el momento ideal para pensar en el futuro de la galería durante al menos los próximos 15 años. “No estoy diciendo que los modelos antiguos estén obsoletos. Solo necesitan ser reajustados”, dijo. Este enfoque proactivo busca mantener la relevancia y el interés en un entorno artístico en constante evolución.
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