El combate al lavado de dinero en México ha visto un notable incremento en la actividad gubernamental, impulsada por una colaboración estrecha con el sector financiero privado. Esta transformación es evidente ahora que la información comienza a hacerse pública, producto de un cambio fundamental en la utilización del principal instrumento destinado a “seguir el dinero” ilícito.
La inteligencia financiera se ha vuelto crucial en la lucha contra el crimen organizado, permitiendo identificar, seguir y congelar activos relacionados con actividades delictivas. Esto debilita significativamente las estructuras económicas de los grupos criminales, en coordinación con el gabinete de seguridad nacional.
Desde la llegada de Omar Reyes Colmenares a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la dinámica ha cambiado drásticamente. Su enfoque técnico y eficiente ha sustituido el perfil político que predominó anteriormente. Durante una reciente conferencia, el titular de la UIF proporcionó cifras impactantes, revelando la magnitud de las operaciones ilícitas que han sido evitadas a través del sistema financiero.
En el periodo de la actual administración de Claudia Sheinbaum, que abarca desde octubre de 2024 hasta agosto de 2026, se han bloqueado 24,622 cuentas bancarias, que suman un total de 8,670 millones de pesos. De estas, 7,861 cuentas, que representan el 31.9% del total, están relacionadas con organizaciones criminales de mayor incidencia. En otras palabras, aproximadamente una de cada tres cuentas inmovilizadas tiene vínculos directos con el crimen organizado.
Asimismo, 1,443 cuentas, es decir, el 5.9%, están vinculadas a investigaciones sobre extorsión. Entre las entidades con mayor número de cuentas inmovilizadas sobresalen la Ciudad de México, con 2,300; Jalisco, con 1,185; Nuevo León, con 955; Sinaloa, con 723; y Baja California, con 356.
Este cambio ha sido posible gracias al fortalecimiento de las capacidades de inteligencia financiera de la UIF y a una coordinación ampliada, tanto a nivel nacional como internacional. La UIF ha colaborado con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) para combatir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.
Reyes Colmenares, abogado especializado en seguridad e inteligencia, cuenta con más de 20 años de trayectoria en áreas clave de la seguridad, y cuenta con el respaldo de agencias estadounidenses como el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional. Su estrecha colaboración con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha permitido dar prioridad a estructuras criminales y casos estratégicos mediante una coordinación constante con diversas instituciones del gobierno.
La UIF lidera la Mesa de Prevención de Lavado de Dinero, que incluye diversas entidades del gabinete de seguridad, y ha reforzado el intercambio de inteligencia a través del Grupo Egmont, así como las relaciones con organismos internacionales.
Además, se ha incrementado el contacto con instituciones financieras y la Asociación de Bancos de México, facilitando un intercambio efectivo de información para la detección temprana y la prevención del lavado de dinero. También se ha avanzado en la actualización de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, su reglamento y las normas generales.
Estas acciones han permitido transformar la información financiera en prevención y en acciones concretas contra las organizaciones criminales. El avance en el combate al crimen organizado y al lavado de dinero en México marca un paso significativo, no solo desde el ámbito de la seguridad, sino también desde la perspectiva financiera, lo que resulta crucial para la fortaleza del país en el contexto internacional.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

