El Tren Suburbano Buenavista-Cuautitlán está a punto de vivir un cambio significativo en su gestión. El gobierno federal busca asumir el control total de este importante sistema de transporte a través del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin). Actualmente, el Fonadin posee un 49% de participación en la operadora, Ferrocarriles Suburbanos, donde la empresa española CAF y la mexicana Omintren tienen el 43.5% y el 7.5%, respectivamente.
Con el objetivo de potenciar el servicio, la presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido que el Fonadin asuma también el ramal que conectará lechería con el nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Este fideicomiso público, establecido en el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), ha tenido un rol crucial en proyectos de infraestructura, como el Tren Interurbano México-Toluca “El Insurgente”. El Plan Anual de Financiamiento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para 2026 destaca la relevancia de Fonadin en proyectos prioritarios, donde se prevé la colaboración efectiva con el sector privado para acompañar el regreso de los trenes de pasajeros.
Desde 2011, el Fonadin ha estado presente en el Tren Suburbano, al entrar como parte de una conversión a capital necesario debido a la baja afluencia de pasajeros en esa época, lo que afectó la situación financiera del sistema. Sin embargo, aún no se ha definido si CAF y Omintren mantendrán su participación en el consorcio o si su rol se verá reducido en un nuevo modelo de inversión mixta.
De manera reciente, el consejero de Ferrocarriles Suburbanos, Maximiliano Zurita, había mencionado el interés de la compañía por continuar operando. Esto coincide con planes gubernamentales que buscan que el servicio se extienda a ciudades como Pachuca, Querétaro y Monterrey, iniciando sus operaciones desde la estación Buenavista. El Fonadin y la Secretaría de Defensa tienen un interés común en el control de estas operaciones.
El 21 de diciembre, el director de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, confirmó que la experiencia acumulada en el Tren Interurbano y en el Suburbano será clave para una rápida y eficaz implementación del nuevo ramal hacia el AIFA, el cual se espera que esté operativo para la próxima Semana Santa. Las corridas se programarán cada 15 minutos, preservando la normalidad del servicio actual, y se espera que ambos sistemas sean operados bajo un mismo esquema estatal, homologando horarios para una mejor conectividad.
La concesión del servicio público de transporte ferroviario de pasajeros en la ruta Cuautitlán-Buenavista fue otorgada en 2005 por un periodo inicial de 30 años a Ferrocarriles Suburbanos, y desde entonces ha ido modificándose, ampliando su vigencia a 68 años con la incorporación de nuevas rutas y servicios. Sin embargo, se prevé que en 2025 se excluya el ramal Lechería-AIFA, ya que su construcción será culminada por ingenieros militares y posteriormente operada por Banobras.
Con estos movimientos estratégicos, el gobierno busca no solo optimizar el servicio del Tren Suburbano, sino también contribuir al desarrollo y bienestar de la población, reafirmando la importancia del transporte ferroviario en la conectividad regional. Este cambio podría marcar un antes y un después en la historia del transporte suburbano en México, estableciendo un nuevo modelo de operación y gestión pública.
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