Este jueves 19 de junio, el gobierno de México se encuentra en máxima alerta ante la llegada del huracán “Erick”, ya clasificado como categoría 1. Las proyecciones meteorológicas indican que el fenómeno podría tocar tierra entre los estados de Oaxaca y Guerrero, lo que ha llevado a las autoridades a activar el Plan DN-III, un protocolo de respuesta emergente.
Durante una conferencia matutina, Laura Velázquez, titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil, advirtió sobre la posibilidad de que “Erick” llegue a categorizarse como huracán de nivel 2 en las primeras horas del día. Según reportes recientes del Servicio Meteorológico Nacional, el ciclón se encuentra a 225 km al suroeste de Puerto Ángel, Oaxaca, con vientos sostenidos de 120 km/h y ráfagas que alcanzan hasta 140 km/h, desplazándose hacia el noreste a 11 km/h.
Las previsiones de lluvias torrenciales son alarmantes, pues se anticipa que oscilarán entre 150 y 250 mm en las regiones de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Esta cantidad de precipitación podría provocar un aumento de los caudales en ríos, deslaves, encharcamientos e inundaciones. Aún más preocupantes son las rachas de viento que se prevén, las cuales podrían llegar a los 150 km/h.
Para hacer frente a esta situación, las autoridades han movilizado un total de 8,231 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional —3,641 efectivos en Oaxaca y 4,590 en Guerrero—, así como 9,071 miembros de la Secretaría de Marina, distribuidos entre ambos estados. También están en activación equipos técnicos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Específicamente en Oaxaca, un total de 22 municipios podrían verse afectados, entre ellos San Pedro Mixtepec, Puerto Escondido, Santiago Pinotepa Nacional y San Pedro Pochutla. Por su parte, en Guerrero, los municipios en riesgo incluyen Cuajinicuilapa, Ometepec, Marquelia, Florencio Villarreal y Acapulco. La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, ha informado que el Consejo Estatal de Protección Civil se ha instalado en sesión permanente, y como medida inicial, se han suspendido clases en todos los niveles educativos. Además, se han habilitado 582 albergues temporales para posibles evacuaciones.
Las acciones del gobierno han sido proactivas, incluyendo un operativo de periferia informativa en los municipios costeros así como una campaña de divulgación en redes sociales y medios locales. Hasta el momento, más de 1,200 voluntarios están movilizados y el puerto ha sido cerrado a la navegación.
En paralelo, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, ha liderado una reunión con 35 presidentes municipales de áreas vulnerables, donde se acordaron medidas preventivas y la creación de brigadas de apoyo y albergues temporales. En total, se han suspendido clases en 43 municipios, mayormente en la región del Istmo y la costa, todo ello en un esfuerzo por aplicar las lecciones aprendidas de desastres meteorológicos previos, asegurando una coordinación interinstitucional y un compromiso político efectivo.
Este resumen refleja las acciones y previsiones en un contexto crítico, manteniendo la comunicación abierta sobre la situación y las medidas dispuestas para proteger a las comunidades en riesgo, con la esperanza de que se mantenga la seguridad y el bienestar de todos. Esta información es pertinente hasta la fecha de su publicación original, el 18 de junio de 2025.
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