En medio de un clima de descalificaciones entre los partidos políticos PAN y PRI, la diputada federal con licencia, Graciela Domínguez, ha sido electa como gobernadora interina de Sinaloa. Esta decisión se tomó en una sesión legislativa donde el dictamen fue aprobado con 31 votos a favor y 6 en contra, asegurando que la morenista ocupará el cargo “hasta en tanto el Doctor Rubén Rocha Moya se incorpore a sus funciones constitucionales y legales”.
Los legisladores justificaron su elección al señalar que Domínguez posee el mejor perfil debido a su sólida trayectoria laboral y su experiencia, subrayando que cuenta con los requisitos constitucionales para desempeñar el cargo. Se destacó que su carrera está marcada por “diversas manifestaciones favorables” y méritos acumulados a lo largo de su vida profesional.
La sesión se llevó a cabo con la participación de 36 de los 40 legisladores, y los partidos de oposición no tardaron en expresar su descontento. Señalaron la importancia de que la nueva gobernadora se enfoque en abordar la violencia imperante en el estado en lugar de dedicarse a hacer campaña electoral para el 2027. También exigieron una investigación exhaustiva sobre Rocha, insistiendo en que su licencia no debería significar impunidad ante las acusaciones de vínculos con el crimen organizado.
La diputada del PRI, Irma Moreno, anunció que su partido apoyará un eventual juicio político contra el gobernante con licencia, afirmando la necesidad de un gobierno que no solo administre crisis, sino que actúe decididamente por el bienestar de Sinaloa. Su homólogo del PAN, Jorge Antonio González, enfatizó que Morena será recordado como el peor gobierno en la historia del estado, abogando por una gestión que priorice la capacidad de gestión y el entendimiento en lugar de la continua administración del caos.
Frente a las inquietudes expresadas por organizaciones empresariales y civiles, que piden un liderazgo distinto, los morenistas defendieron a Domínguez como una opción que representa un “cambio” y la posibilidad de alcanzar acuerdos. Reconocieron que la seguridad es una de las principales áreas que deben ser atendidas, junto con el apoyo al sector productivo.
La nueva gobernadora interina, Graciela Domínguez, quien a sus 50 años tiene un perfil predominantemente legislativo, ha ocupado cargos relevantes en el ámbito público, incluyendo su papel como Secretaria de Educación en el gabinete de Rocha. Su trayectoria incluye militancia en el Partido de la Revolución Democrática, donde desempeñó varios roles significativos entre 1999 y 2013, así como una notable participación en movimientos sociales.
El contexto político en Sinaloa es complejo; con una crisis institucional que ha puesto a prueba la gobernanza local, la figura de Domínguez podría ser una oportunidad para encausar la situación hacia una dirección más constructiva. Se requiere, sin duda, de una gobernadora que no solo escuche a la ciudadanía, sino que también sea capaz de establecer un diálogo constante con diversos sectores, garantizando que la gobernanza sea efectiva y alineada con las necesidades del pueblo sinaloense.
A medida que se inicia esta nueva etapa, los ojos estarán puestos sobre Domínguez, para observar cómo responde a los retos que enfrenta y si logrará capitalizar la confianza depositada en ella en medio de un panorama político y social turbulento.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


