En 1989, a la edad de 29 años, el abogado y activista social Bryan Stevenson fundó la Iniciativa de Justicia Igualitaria (EJI) con un propósito claro: proporcionar representación legal a los condenados a muerte y a aquellos que sufrían un trato injusto por parte del sistema judicial. Sin embargo, a lo largo de las décadas, la EJI ha extendido su misión más allá de las salas de tribunales, creando memoriales y museos que buscan erradicar las narrativas de inequidad racial y recordar los daños históricos sufridos.
Un hito significativo en esta trayectoria ocurrió en 2018, cuando se inauguraron los primeros Sitios Legado de la EJI, incluyendo el Museo Legado y el Memorial Nacional por la Paz y la Justicia en Montgomery, Alabama. Ambas instituciones no solo rinden homenaje a las víctimas de la violencia racial, sino que también documentan el trauma no resuelto de la esclavitud, la segregación y el linchamiento. En 2024, estos esfuerzos se ampliaron con la apertura del Parque Escultórico del Monumento a la Libertad, que honra a los 10 millones de personas afroamericanas esclavizadas en EE. UU. a través de obras de artistas contemporáneos.
Con cientos de miles de visitantes desde su apertura, los Sitios Legado de Montgomery han continuado creciendo en influencia y alcance. La inauguración el año pasado de un nuevo hotel y centro de convenciones dirigido por Stevenson complementó las instalaciones existentes. En el parque escultórico, se desveló recientemente una obra específica del artista conceptual Charles Gaines. Este mes, se prevé la apertura de Montgomery Square, el último de los Sitios Legado, que funcionará como un salón de exposiciones y un jardín dedicado a la exploración del activismo por los derechos civiles en las décadas de 1950 y 1960.
Stevenson subraya la importancia del momento actual, declarando que no se puede avanzar hacia un futuro justo sin confrontar el doloroso pasado de EE. UU. Sus propias raíces familiares, con abuelos que fueron esclavizados y su experiencia en escuelas segregadas hasta su integración en 1954, le han otorgado una perspectiva única sobre el impacto del marco legal en el cambio social. Así, ha trazado conexiones entre los encarcelados en la actualidad y aquellos que alguna vez fueron esclavizados, destacando cómo las narrativas pueden reforzar estas relaciones.
En su análisis, Stevenson explica que estamos inmersos en una “lucha narrativa”, donde el miedo y la ira pueden llevar a la intolerancia y a la aceptación de injusticias inaceptables. Para contrarrestar estas narrativas dañinas, ha establecido marcadores que conmemoran la historia de la esclavitud, desarrollando espacios que por su naturaleza buscan la verdad y honran a las víctimas de la violencia racial.
En 2025, el Parque Escultórico del Monumento a la Libertad presentó la obra de Gaines titulada Hanging Tree, un tributo a las vidas de los esclavizados que incluye una casa de esclavos auténtica. La escultura, compuesta de acero y bronce, evoca la crueldad de los linchamientos y conecta profundamente con la famosa canción de Billie Holiday, “Strange Fruit”. Gaines, un artista que ha vivido en el contexto de las leyes Jim Crow, describe su creación como un eco del legado de horror que dejaron las prácticas de linchamiento.
El lanzamiento de Montgomery Square se alinea con el relato de un periodo crucial que llevó a la aprobación de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de Derechos de Votación de 1965. Este espacio explora la feroz resistencia y la transformación social durante esos años, rindiendo homenaje tanto a figuras reconocidas como a héroes anónimos que lucharon contra la segregación racial, como el boicot de autobuses de Montgomery de 1955-56 y las marchas de Selma a Montgomery en 1965.
Stevenson enfatiza que la lucha por los derechos civiles no se limitaba a obtener derechos para sentarse en un autobús, sino que buscaba la creación de una América diferente. A través de exhibiciones de materiales de archivo, imágenes y componentes interactivos, Montgomery Square permitirá a los visitantes captar la valentía individual y el poder colectivo que emergió frente a la oposición y la violencia sistemática.
La obra visual más emblemática de Montgomery Square incluye una serie de fotos policiales de los organizadores del boicot, imágenes que ahora se invierten para mostrar el orgullo en lugar de la pena. Un roble que se salvó de la tala también se erige en el terreno, simbolizando la resistencia y los eventos históricos que una vez tuvieron lugar en su sombra.
Bryan Stevenson persiste en su mensaje de que el pasado nunca debe ser olvidado. Así como la Legado de Montgomery es un recordatorio de lo que se ha logrado, también es un llamado a la acción, una invitación a continuar una lucha sin fin por la justicia y la equidad en Estados Unidos.
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