La tensión en el Mar de China Meridional se intensificó el 1 de octubre de 2026, cuando la Guardia Costera de Taiwán llevó a cabo una acción contundente para expulsar a un pesquero chino de nombre Jin Sha que faenaba ilegalmente cerca de la isla Pratas, una zona considerada restringida por Taipéi. Este incidente, confirmado por fuentes oficiales taiwanesas, se enmarca en una serie de recientes provocaciones marítimas que subrayan la creciente presión de Pekín sobre la isla autogobernada.
Todo comenzó cuando el patrullero taiwanés Yunlin detectó al Jin Sha y a otro pesquero, el Yue Hui Dong Yu 75066, operando a aproximadamente 50 kilómetros al este de la isla Pratas. El Yue Hui Dong Yu 75066 atendió las advertencias del Yunlin y se retiró, pero el Jin Sha desoyó hasta tres avisos por megafonía, obstinándose a permanecer en la zona.
Como medida de advertencia, el guardacostas lanzó agua al aire durante 30 segundos, pero dada la falta de respuesta, se aproximó aún más y roció la cabina de mando del pesquero por 90 segundos, asegurándose de evitar a la tripulación en cubierta. Tras esta maniobra, el Jin Sha finalmente levantó anclas y comenzó a retirarse, pero sufrió una avería en su motor que lo dejó sin propulsión. La Guardia Costera se quedó con ellos, suministrando 35 raciones de comida caliente antes de remolcar el barco fuera de las aguas restringidas, operación que se completó alrededor de las 23:00 horas.
La entrega del pesquero a las autoridades chinas fue realizada sin incidentes en la madrugada del 2 de octubre, cuando el Jin Sha fue transferido al buque de trabajo chino Hai Yang Shi You 681. Este episodio se produjo justo en el Día Nacional de China, lo que añade una capa adicional de simbolismo a la situación.
Taiwán ha expresado preocupaciones crecientes ante las incursiones de pesqueros chinos, que con frecuencia realizan capturas en sus aguas bajo jurisdicción, vulnerando el orden marítimo. En la misma semana del incidente, otros dos pesqueros chinos fueron detenidos cerca del archipiélago de Pescadores, lo que llevó a la detención de 14 tripulantes.
De acuerdo con un reporte de la Guardia Costera, en lo que va del año se han registrado múltiples casos en los que embarcaciones chinas han sido expulsadas de las aguas de las islas Pratas. En total, nueve embarcaciones chinas han sido interceptadas en ocho ocasiones, destacándose la falta de respeto por parte de Pekín hacia las normas marítimas taiwanesas.
Es fundamental señalar que la mayoría de los países, incluido Estados Unidos, no reconocen a Taiwán como un estado independiente. Sin embargo, Washington se opone vehementemente a cualquier intento de China de tomar la isla y reafirma su compromiso de proveerle armamento para su defensa. La dinámica entre Taiwán y China continúa siendo compleja y frágil, reflejando las tensiones geopolíticas en una de las regiones más conflictivas del mundo.
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