Las autoridades de Bahréin, Kuwait, Omán, Arabia Saudí, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos han tomado medidas firmes al unirse a Estados Unidos en la imposición de nuevas sanciones contra el grupo terrorista Hezbollah. Estas sanciones afectan a cinco empresas y 16 individuos vinculados a la red financiera del grupo, una acción coordinada en el marco del Centro para la Lucha contra la Financiación del Terrorismo (TFTC).
Según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la intención de estas medidas es “desarticular la capacidad de Hezbollah de explotar el sistema financiero internacional”. Entre las entidades sancionadas se destaca Al Qard al Hasán (AQAH), acusada de operar como una organización no gubernamental mientras en realidad canaliza fondos ilícitos para Hezbollah mediante cuentas de ficción. También se incluyen Al Jubara, encargada de la contabilidad de la milicia chií, y Beit al Mal, considerada la “tesorería no oficial” del grupo, la cual actúa como intermediario entre Hezbollah y las instituciones bancarias.
La lista de sancionados abarca a 16 personas, muchos de ellos altos funcionarios de AQAH, entre ellos Ibrahim Alí Daher, jefe de la unidad financiera de Hezbollah. Estas sanciones se producen en un contexto en el que la administración del presidente estadounidense Donald Trump también ha intensificado la presión sobre funcionarios libaneses, empresas y empresarios acusados de colaborar con Hezbollah y obstaculizar los esfuerzos para estabilizar Líbano tras meses de conflicto.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Tesoro de EE. UU., ha añadido a su lista dirigentes políticos cercanos a Hezbollah, así como miembros de una red empresarial que apoya financieramente al grupo. Las sanciones llegan en un momento crítico, ya que Washington sostiene que estos funcionarios han utilizado su influencia para retrasar el desarme de Hezbollah y bloquear esfuerzos por consolidar la paz en el país mediterráneo. “Hezbollah debe desarmarse para que el Líbano pueda alcanzar un futuro seguro y próspero”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Entre los sancionados se encuentra Sleiman Frangieh, un destacado líder del Movimiento Marada y aliado político de Hezbollah. El Tesoro de EE. UU. alega que Frangieh ha recibido apoyo financiero de Hezbollah a cambio de su apoyo hacia estrategias perjudiciales para candidatos reformistas durante las elecciones parlamentarias.
Asimismo, se ha sancionado a Mahmoud Qamati, identificado como un relevante político del grupo, acusado de facilitar el transporte de dinero desde Irán hacia Hezbollah y de promover los intereses del grupo en la política libanesa. El Departamento del Tesoro también ampliará medidas impuestas previamente contra Alaa Hassan Hamieh y su red comercial, que operaba en varios países de Medio Oriente, siendo acusada de reunir fondos para Hezbollah a través de diversas empresas y transacciones encubiertas.
La investigación estadounidense señala que estas operaciones han contribuido a generar millones de dólares para Hezbollah mediante contratos de infraestructura y compañías pantalla. En esta lucha contra el terrorismo, Estados Unidos y sus aliados continúan intensificando sus esfuerzos por desmantelar las capacidades financieras de Hezbollah, con el objetivo de restaurar la paz y la estabilidad en la región.
(Fecha del contenido original: 2026-06-30)
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