El sector de la vivienda se posiciona como una de las apuestas clave del gobierno para el desarrollo de infraestructura en México, al menos hasta 2027. La Secretaría de Hacienda ha confirmado, a través de sus Pre Criterios Generales de Política Económica, que el programa “Vivienda para el Bienestar” impulsará una inversión significativa en este ámbito, con una derrama proyectada de 5.6 billones de pesos entre 2026 y 2030.
Para el próximo año, se estima un presupuesto de 34,608 millones de pesos destinado al programa de Vivienda Social, lo que representa un mantenimiento de los recursos en términos reales respecto al año anterior. Este programa, operado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), busca generar un impacto económico positivo en la construcción y los servicios inmobiliarios al contribuir a la edificación de 400,000 viviendas, parte de la ambiciosa meta de 1.8 millones de hogares planeados para el actual sexenio.
Los apoyos continuarían no solo para la construcción de nuevas viviendas, sino también para remodelaciones y ampliaciones, facilitando así la colaboración con recursos de los hogares y aumentando el impacto en la actividad constructiva. Además, se prevé un avance en la regularización de títulos de propiedad, lo que fortalecerá la certeza jurídica de las familias afectadas.
Desde 2025, se ha observado un notable crecimiento en el presupuesto del programa de Vivienda Social, que recibió 32,117 millones de pesos ese año, un aumento significativo respecto a los 4,848 millones de pesos asignados en 2024. Para 2026, este monto se incrementará a 33,474 millones, destinados a la edificación de 500,000 viviendas por parte de la Conavi en el presente sexenio.
El enfoque del programa está dirigido a un segmento poblacional específico: aquellas personas no afiliadas a un esquema de seguridad social, incluyendo jefas de familia, adultos mayores e indígenas, quienes perciben menos de dos salarios mínimos mensuales. Para ellos, el esquema ofrece financiamiento a tasa cero para la adquisición de viviendas de hasta 60 metros cuadrados que cuenten con los servicios básicos necesarios.
Sin embargo, a pesar del incremento en la asignación presupuestaria para el programa, la ejecución del gasto ha mostrado un ritmo menos dinámico. De acuerdo con información reciente, durante 2025, solo se ejerció un 56.5% del presupuesto asignado a Vivienda Social, lo que pone de manifiesto la necesidad de agilizar el uso efectivo de estos recursos para maximizar su impacto.
El futuro de la vivienda social en México parece estar entrelazado con avances significativos en inversión y construcción, aunque es imperativo que se tomen medidas para asegurar la correcta ejecución del presupuesto asignado, lo que beneficiará a miles de hogares en el país.
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