En el panorama musical actual, un nuevo jingle ha logrado trascender su función publicitaria, convirtiéndose en un símbolo generacional. Este fenómeno se presenta no solo como un eco de los clásicos que nos hicieron bailar a los 15, sino también como un reencuentro inesperado que puede sorprender incluso a quienes ahora están acercándose al mundo sonoro de una artista como Fey.
Celebrar tres décadas de carrera otorga a esta reinvención un matiz especial. Fey comparte su experiencia: “Estoy en un momento de mi vida en el que revisito mis canciones”. Esta reflexión se materializa en su nueva versión de Azúcar Amargo, un guiño que habla a generaciones pasadas y presentes, sumergiéndolas en el universo musical que ha forjado a lo largo de los años. “Aquí estoy, versión 2025”, asegura, en un intento por conectar con nuevos oyentes mientras rinde homenaje a sus seguidores de siempre.
Durante una conversación amena, Fey revela con humor que sus Sabritas® favoritas siempre han sido las naturales, aunque celebra el re-lanzamiento de las pizzerolas redondas, describiéndola como “un milagro que estábamos esperando”. Este tono ligero contrasta con la emoción que siente al hablar de su repertorio, mencionando temas como Azúcar Amargo y Gatos en el Balcón. Estas canciones no solo han marcado su carrera, sino que han alcanzado el estatus de clásicos que resuenan con diversas generaciones.
Un aspecto clave de su longevidad en la industria es la capacidad de Fey para conectar desde lo auténtico. Ella opina que “me encanta reinventarme, llevar buena vibra, compartir alegrías”, y enfatiza que nunca ha querido encajar a la fuerza. “Simplemente, me tomo el tiempo necesario y cuando estoy lista, comparto lo nuevo”, destaca, reflejando su enfoque genuino hacia la música.
El fortalecimiento de la conexión intergeneracional es palpable. Madres que crecieron escuchando sus temas ahora llevan a sus hijos a los conciertos, donde estos, sin necesidad de preparación previa, terminan bailando al son de canciones que definieron otra época. Fey describe esto como “un regalo de la vida”, alegando que es hermoso que nuevas generaciones puedan disfrutar de la misma música, pero con un aire renovado.
Además, la colaboración con Sabritas® y PepsiCo refuerza esta conexión, multiplicándola en un contexto donde ambas partes celebran su legado retro y al mismo tiempo, miran hacia el futuro. Fey resume esta alianza diciendo que “vamos de la mano porque somos afines en esencia”, destacando cómo tanto su música como la marca han estado presentes en momentos especiales de la vida de las personas.
Al concluir su discurso, Fey comparte una reflexión sobre la importancia de la individualidad: “Qué hermoso es sentirnos cada día más hermosas por dentro, aprender a amarnos y valorar lo diferentes que somos”. Este mensaje resuena en un mundo donde celebrar la diversidad es vital.
Así, entre reinterpretaciones de sus temas, recuerdos compartidos y las tan queridas bolsas de Sabritas® abiertas durante la sobremesa, Fey muestra que la nostalgia puede ser un puente que une el pasado con el presente, invitando a todos una vez más a bailar al ritmo de Muévelo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


