En México el día de las madres se festeja el 10 de mayo. Esa fecha surge oficialmente en 1922 impulsada por Rafael Alducin, fundador del periódico Excélsior, en donde el 13 de abril de ese año se publicó una convocatoria nacional para instaurar un día dedicado a las madres mexicanas. A partir de ese momento cada año celebramos a las madres en el mes en el que en la tradición católica se considera el mes de María, madre de Cristo.
Sin embargo, la celebración a las madres data de muchos siglos atrás. En la antigua Grecia se realizaban celebraciones en honor a Rea, madre de los dioses olímpicos y en Roma también existieron festividades relacionadas con la figura materna y la fertilidad, de hecho, en todas las culturas existen ritos y celebraciones vinculadas a ella. En Mesoamérica también había culto a deidades maternas y rituales de fertilidad, así como una representación simbólica de la maternidad. Ya en el siglo XX, específicamente en 1908, en Estados Unidos, Anna Jarvis organiza una celebración conmemorativa en Virginia Occidental y en 1914 el presidente Woodrow Wilson declara oficialmente el segundo domingo de mayo como día de las madres en ese país.
Con el paso de poco más de cien años, esta fecha se ha convertido en una de las celebraciones culturales más importantes. Se desarrollan todo tipo de actividades y productos vinculados al diseño, como por ejemplo los productos específicos para la fecha como son promocionales, carteles, menús y anuncios. En las escuelas se hacen festivales y en las casas se acostumbran las grandes comidas familiares. Incluso hay una serie de películas sobre el tema, desde una visión rosa hasta una visión crítica.
Culturalmente en México se asocia a las madres con el cuidado en casa y de toda la familia. Durante décadas los anuncios y promociones vinculadas a esta fecha eran alrededor de los electrodomésticos que pretendían festejar a mamá facilitando la vida de cuidados, aunque sin cuestionar la carga invisible de trabajo y cuidados que muchas madres sostienen. Afortunadamente esto ha ido cambiando y ahora se festeja desde otro ángulo, que permite revalorar y resignificar la celebración.
En el diseño vinculado a esta celebración también se nota una clara evolución cultural, sin embargo, siguen prevaleciendo los regalos simbólicos que permiten que todas las madres sean reconocidas en este día. Ojalá el reconocimiento se extendiera a todos los días del año, ya que las madres siguen siendo en su mayoría pilares importantes de las familias, de cualquier manera, una celebración al año permite condensar y visibilizar lo que se da por sentado muchas veces.
Nos vemos pronto para seguir hablando de diseño.


