Esta semana hubo una controversia con colores utilizados para pintar una gran ciudad en México, y eso me permite una reflexión sobre el uso de los colores internacionales para señalización y protección civil. Los sistemas internacionales modernos de colores de seguridad se consolidaron principalmente con la norma ISO 3864. ISO se refiere a la Organización Internacional de Estandarización y su principal función es que todas las personas, en distintos países y contextos, sin distinción, sepamos qué hacer y qué no hacer, así como qué zonas son de riesgo y de cuidado y que zonas están permitidas o prohibidas. Los estándares internacionales no responden al capricho. Son normas que se basan en la selección consciente y razonada de colores y símbolos que nos permiten vivir más seguros, superar barreras lingüísticas, la prevención de accidentes y la rápida respuesta ante emergencias.
Las normas ISO permiten tener procesos de calidad y se revisan cada determinado tiempo para verificar que siguen siendo vigentes o actualizarlas. La ISO 3864-1:2011 tiene actualizaciones de criterios visuales y perceptuales. La convención surge del trabajo técnico internacional de ISO, ergonomía visual, seguridad visual y señalización universal. Aunque esta norma ISO no se refiere en específico a puentes o cruces peatonales, si hay normativa internacional y local que se refiere a ellos. Por ejemplo, en muchos contextos de seguridad industrial y señalización, el amarillo se utiliza en barandales y elementos de advertencia para que se puedan ver mejor por contraste. Por ello, muchos puentes peatonales utilizan colores de alta visibilidad, especialmente amarillo, con doble sentido: el que los usuarios los distingan mejor en condiciones de baja luminosidad y el que los conductores visibilicen adecuadamente las escaleras o rampas igualmente en condiciones de baja luminosidad.
Algunos ejemplos de los colores utilizados, sus usos y efectos visuales son: a) rojo, que significa prohibición, peligro, fuego y alto. Se usa en extintores, alarmas, para indicar no paso, y paro de emergencia. El rojo tiene una máxima activación perceptual y aumenta la alerta y la urgencia; b) amarillo, que significa advertencia, precaución o riesgo potencial. Se usa en zonas peligrosas, superficies resbalosas o maquinaria. Su efecto visual es de alta visibilidad ya que el ojo humano lo detecta rápidamente; c) azul, que significa obligación e instrucciones obligatorias. Su uso implica que debe hacerse por obligación (como usar casco), para protección auditiva y rutas indicadas. Su efecto visual es de orden, estabilidad y lectura racional; y d) verde, que significa seguridad, salida, primeros auxilios o condición segura. Se usa en salidas de emergencia, rutas de evacuación o botiquines. Su efecto es de calma, orientación y reducción de estrés. Estos colores se eligieron por contraste visual, rápida identificación, percepción universal, facilidad de reconocimiento a distancia y diferenciación entre categorías. Por ejemplo, los cruces peatonales en la CDMX están normados por la NOM-034-SCT2/SEDATU-2022, y también existe el Manual de Dispositivos para el Control de Tránsito, que establece criterios de señalización y dispositivos viales.
Aunque los colores son percibidos diferente por cada cultura, en el caso del amarillo y el rojo si hay una razón física: nuestro cerebro responde mejor y más rápido a esos colores, que están asociados con peligro y alerta. Utilizar adecuadamente los colores, y sobre todo aquellos con base en normas internacionales o locales, no solo se refiere a lo estético, sino que se trata de salvar vidas. El diseño aplicado a los elementos de una ciudad debe comprenderse en fracción de segundos para evitar y prevenir accidentes fatales. El uso de las normas internacionales y locales que tienen como respaldo un estudio minucioso del sistema visual humano y por teoría de psicología del color, percepción y diseño, es indispensable para la vida de la comunidad.
Nos vemos pronto para seguir hablando de diseño.


