El camino a Taxco de Alarcón es sinuoso, ahora hay tramos de carretera de cuota que permiten llegar más seguro y rápido pero las curvas son inevitables. Tras un trayecto corto a partir de la Autopista del Sol, Taxco de Alarcón se asoma con sus casas blancas apiladas en la montaña, siempre hermoso. El diseño de paisaje en esta pequeña ciudad de tradición minera que proviene de la época colonial, es parte de su encanto y de lo que lo llevó a ser considerado Pueblo Mágico.
Con un poco más de cincuenta mil habitantes en la cabecera municipal según el dato del Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, es una ciudad de calles pequeñas, empedradas y, la mayor parte de ellas, empinadas. Sus rótulos utilizan tipografía negra y de estilo colonial, tiene balcones de hierro, techos de teja roja y a la iglesia de Santa Prisca. Taxco de Alarcón mantiene unas reglas estrictas de la imagen que debe tener, porque es parte de la marca turística que se ha mantenido durante décadas y que le permite tener un flujo grande de turistas al año, que casi siempre es de fin de semana.
Su historia está ligada a la minería de plata del siglo XVI, durante el periodo novohispano y hasta nuestros días se caracteriza por una gran cantidad de platerías y joyerías. El auge económico de la minería permitió tener los recursos para construir importantes edificios coloniales como la parroquia barroca de Santa Prisca, levantada entre 1751 y 1758 por iniciativa de José de la Borda, la cual es considerada como un destacado ejemplo del barroco novohispano. La imagen de la ciudad se comenzó a proteger ya en el siglo XX.
La llegada del diseñador y platero William Spratling en la década de 1930 dio nueva vida a la tradición platera de Taxco y transformó la cabecera municipal en un centro internacional del diseño en plata. A partir de entonces la identidad visual de Taxco de Alarcón, con su arquitectura colonial y su producción artesanal de plata, fue consolidando una imagen cultural y turística.
Taxco de Alarcón funciona como un ejemplo de una marca territorial. Este concepto se utiliza para describir cómo algunos lugares construyen una identidad reconocible a través de su paisaje urbano, su arquitectura, sus materiales y su cultura visual. Es un sistema de signos que en su conjunto comunican un lugar. La marca que podemos llamar Taxco de Alarcón consiste en mantener las fachadas blancas, las calles empedradas, la tipografía de los rótulos, el hierro forjado y la presencia de platería como el producto artesanal primario. El solo ver una fotografía de la ciudad nos lleva a reconocerla. El paisaje urbano funciona como un sistema gráfico expandido, donde cada elemento conforma la marca.
Taxco de Alarcón es un lugar extraordinario donde el paisaje urbano construye una identidad visual poderosa. Es una cuestión estética al mismo tiempo que es un proceso colectivo que requiere decisiones y políticas públicas, cuidado patrimonial y una reflexión constante sobre cómo queremos que se reconozca el lugar donde vivimos, y sobre si ese paisaje urbano se conforma como una marca territorial.
¡Ya son 6 meses de Hablemos de Diseño en Columna Digital! Muchas gracias a su director general, el doctor José Teodoro Lavín León. Nos vemos pronto para seguir hablando de diseño.


