El base Justin Robinson, uno de los once fichajes del FC Barcelona para la temporada 2026, se siente preparado para liderar el nuevo proyecto azulgrana. En declaraciones recientes, expresó su deseo de confirmar su talento en la Euroliga, tras destacarse la temporada pasada en París, donde promedió 14,6 puntos y 4,5 asistencias por partido. Robinson, de 28 años y natural de Manassas, Virginia, considera que no recibió el crédito necesario por su rendimiento, dado que su equipo no cosechó muchos triunfos.
“El año pasado demostré de lo que soy capaz y este curso quiero confirmarlo”, afirmó el jugador estadounidense, quien ha sido etiquetado como “un base anotador”, aunque se ve a sí mismo como un director de juego tradicional. Su ambición incluye mejorar su consistencia defensiva y alcanzar un porcentaje de tiros de tres puntos cercano al 40%. Este enfoque no solo demuestra su disposición a asumir responsabilidades, sino también su compromiso con el éxito del equipo.
Robinson vivió un verano agitado tras terminar su contrato en París, recibiendo múltiples ofertas de otros equipos. Sin embargo, cuando surgió la oportunidad de unirse al Barça, su decisión fue inmediata. “El Barça es un club que quería que fuera el base del proyecto, y no pude rechazarlo”, subrayó. Cree firmemente que la ACB es una liga fantástica y que su madurez física y mental, así como su experiencia, serán una ventaja en su nuevo entorno.
A medida que el equipo se adapta tras incorporar a cuatro jugadores sin experiencia en Europa y un entrenador nuevo, Robinson confía en que la química colectiva se desarrollará con el tiempo. “Tenemos el grupo y el estilo de juego necesarios para superar los altibajos de la temporada”, opinó, enfatizando su deseo de jugar con energía y conectar con los aficionados.
Los cuatro integrantes que siguen de la temporada anterior han compartido con los nuevos jugadores las expectativas de estar en un club con la historia y el prestigio del Barça, mientras que Robinson busca establecerse como el líder del equipo. Firmando un contrato hasta 2028, siente que cuenta con la seguridad necesaria para enfrentar el desafío de ganar partidos.
“Puede que haya dudas sobre si soy el base adecuado, pero voy a demostrar que sí”, concluyó. Para Robinson, esta temporada no solo es una oportunidad de liderazgo, sino también una chance para llevar títulos al Palau, un objetivo que resuena con fuerza entre los aficionados y la comunidad del baloncesto.
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