Antonia Robles Aragón, autora de una poesía amorosa y una obra que dignificaba a personas desfavorecidas o víctimas de injusticia, fueron conmemoradas la noche de este martes en el Palacio de Bellas Artes, con un homenaje póstumo a la creadora fallecida el 25 de julio pasado. Ahí se pidió que la obra de la escritora sea reunida y editada.
Janette Francisco Robles destacó que los poemas de su madre: “Nos muestras con sutilezas, códigos y símbolos contenidos en tu poesía. Nos das la tarea de poder descifrarlos. Nos trasportas a otra dimensión, a otros tiempos, sin dejar de lado lo místico, lo divino, lo espiritual. Poesía donde sólo tú puedes decirlo todo”. Luego leyó una pequeña muestra del legado poético de su madre.
Agradeció a la “poeta, escritora, compositora, hija, hermana, madre, abuela, tía, amiga; mi oaxaqueña, madre mía, por estar presente en este homenaje en tu honor por tu trayectoria y el gran legado que has dejado en el mundo de las artes, en especial la literatura”.
En la velada conducida por Leticia Luna, titular de la Coordinación Nacional de Literatura, se hizo patente la escritura sencilla y emotiva, la generosidad de la creadora oaxaqueña, su sonrisa abierta y la capacidad de sanar a los demás, en el homenaje póstumo marcado con los constantes aplausos a la vida y obra irrepetible de Robles Aragón (Nachihuí, Sola de Vega, Oaxaca, 1958).


