Las medidas recién aprobadas por Hungría para prohibir cualquier referencia a la homosexualidad en las escuelas han provocado este martes las críticas exacerbadas de varios socios de la UE durante una reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Generales.
La cita, celebrada en Luxemburgo, ha visualizado el creciente aislamiento del gobierno de Viktor Orbán. Cuyo partido ya ha tenido que abandonar el Partido Popular Europeo (PPE). Y ahora se enfrenta a posibles actuaciones disciplinarias por parte de una Comisión Europea espoleada por Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, entre otros socios de la Unión.
Los países del Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo) han impulsado una declaración en contra de la norma húngara, un movimiento coordinado contra un socio del que no se recuerdan precedentes desde la ampliación de la UE en 2004 y que ha sido secundado nada menos que por 13 Estados en total, incluidos Alemania, Francia y España, aunque con la ausencia de la Italia de Mario Draghi.
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“Estigmatizar a las personas LGTIBQ constituye una clara violación del derecho fundamental a la dignidad”, señala una declaración que pide a la Comisión que utilice todas las medidas disponibles para frenar la legislación húngara, incluida la presentación de una denuncia ante el Tribunal de Justicia Europeo.
La ministra belga de Asuntos Exteriores, Sophie Wilmes, una de las impulsoras del texto, ha celebrado el éxito de su iniciativa: “Estamos decididos a proteger los valores europeos y ¡los derechos de TODOS!”, ha escrito en las redes sociales con signo de admiración y mayúsculas incluidas.
“Es importante que todos entendamos que los colores del arcoíris unen nuestra diversidad”, ha señalado momentos antes de la reunión Ana Paula Zacarias, secretaria de Estado de Asuntos Europeos de Portugal, país que preside el Consejo este primer semestre del año. Las diplomáticas palabras de la presidencia en alusión a la bandera que simboliza el movimiento LGTB abrían paso a una serie de andanadas de inusitada dureza contra el gobierno de Orbán.


