El PSC no cederá y está dispuesto a llevar al límite la negociación de los presupuestos con el Govern. Salvador Illa, primer secretario de los socialistas catalanes, ha afirmado esta mañana en Premià de Mar (Barcelona) que el Ejecutivo de Pere Aragonès o bien acepta la totalidad de propuesta de acuerdo, que tilda de mínimos, o no apoyarán sus presupuestos. “No me gusta hablar de todo o nada o de querer imponer pero la posición es esta y el PSC poco tiene más que decir”, ha afirmado el también jefe de la oposición que se ha preguntado que qué sentido tiene apoyar las cuentas de un Govern que no quiere decidir nada por cuestiones electorales y que esconde la cabeza “bajo el ala” en alusión a que rechazar impulsar las grandes infraestructuras. “¡Basta! Las cosas se afrontan”, ha dicho visiblemente molesto.
Tras participar en unos actos preelectorales de apoyo a dos alcaldables en Premià de Mar y Vilassar (Barcelona), Illa ha subrayado que su propuesta es irrenunciable. El documento, presentado el pasado día 28, se centra en dos ejes: la prosperidad económica y la protección social. Las negociaciones han encallado en los grandes proyectos que generan una innegable incomodidad ideológica en ERC: la ampliación del aeropuerto de El Prat (aparcada en agosto de 2021 por las discrepancias entre Junts y ERC); la nueva Ronda del Vallès, y el impuso al centro recreativo del Hard Rock Café, junto a Port Aventura, (Tarragona), pendiente de una aprobación definitiva por parte del Govern. ERC defiende que esas grades infraestructuras deben negociarse fuera de los presupuestos.
“¿Qué sentido tiene un presupuesto no aproveche las posibilidades de inversión pública que nos ofrece el Gobierno?”, se ha preguntado Illa en referencia a la inversión a El Prat, la mejora de Rodalies con el contrato-programa de Renfe o la Ronda Norte que, ha recalcado, “llevamos 40 años reclamando”. En un clara crítica a Aragonès, Illa ha afirmado que ya vale de de “esconder la cabeza bajo el ala” y posponer decisiones por que son “incómodas”. “Ahora porque son las municipales, luego las generales o ahora se me ha roto el Govern”. Gobernar es tomar decisiones. Y esos proyectos se pueden hacer muy bien y tienen el apoyo de los municipios afectados y del Parlament”, ha zanjado.
El mensaje contundente de Illa contrasta con la posición pública del Govern que defiende -la consejera de Economía Natàlia Mas dijo el jueves que era cuestión de días- que el acuerdo con los socialistas está prácticamente hecho al haber pactado 147 medidas y una inversión de 5.000 millones. El Ejecutivo matiza que la negociación está pendiente aún porque el PSC reclama 5.000 millones más de inversión y esos grandes proyectos. Los socialistas niegan las cifras. En cualquier caso, la situación obliga a Aragonès a cuadrar un puzzle cada día más complejo: Junts, como los socialistas, apoya esos grandes proyectos pero a la vez su exsocio quiere una leve reforma fiscal incompatible con En Comú Pódem.
Con una débil mayoría parlamentaria de 33 escaños, Aragonès cuenta solo con el apoyo adicional de los ocho diputados de los comunes y necesita ineludiblemente a PSC (33) o Junts (31) para alcanzar la mayoría absoluta (68 escaños). Las dos grandes fuerzas han advertido que presentarán una enmienda a la totalidad si el Govern aprueba el proyecto de presupuestos en el Consell Executiu y lo tramita en el Parlament sin acuerdos previos. Tras recordar que ERC se resistió hasta el final a negociar con el PSC, Illa ha evitado aceptar que si no cierran un acuerdo la legislatura pueda quedar en el aire y que en todo caso es responsabilidad de Aragonès de buscar apoyos recordando que existen más fuerzas con las que negociar, entre ellas Junts, con las que ERC gobernaba hasta octubre.
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