Nuevas imágenes satelitales, videos de rescate y tomas aéreas han revelado la magnitud de la devastación que ha golpeado el norte de Nepal, concretamente en la frontera con el Tíbet. Unas fuertes lluvias provocaron el desbordamiento del río Bhote Koshi, resultando en crecidas repentinas que han dejado al menos 95 muertos y cientos de desaparecidos. La tragedia se ha agravado con la búsqueda de 384 turistas que aún no han sido localizados.
Un video divulgado por la policía nepalí captura el momento en que el caudal desbordado arrastra casas enteras en el distrito de Rasuwa, donde la fuerza del agua, proveniente del lado tibetano, fue abrumadora. Desde un helicóptero de la empresa Altitude Air, se han obtenido imágenes que evidencian el impacto de la inundación en los valles aledaños. En el distrito de Nuwakot, testigos y drones documentaron el agua arrastrando estructuras y dejando un rastro de barro y caminos intransitables.
La situación de rescate es crítica. El ejército de Nepal ha señalado que las operaciones aéreas de evacuación de heridos se ven obstaculizadas por el nivel elevado del agua. La magnitud de la emergencia se siente profundamente, y es evidente que se requiere un esfuerzo extraordinario para atender a los afectados.
Por el lado chino, una cámara de seguridad grabó el instante en que varios individuos tratan de huir minutos antes de un alud de barro, que causó la destrucción en el cruce fronterizo de Gyirong. La cadena estatal china ha informado de al menos tres muertes y 265 desaparecidos en esa zona, producto del deslave. Este fenómeno también ha interrumpido las comunicaciones y los suministros eléctricos en Shigatse, que se encuentra cerca de la frontera.
Xi Jinping, presidente de China, ha indicado que la prioridad es buscar y rescatar a las personas desaparecidas, así como atender rápidamente a los heridos y evitar desastres adicionales mediante sistemas de alerta. La cifra de víctimas se sigue actualizando y aún se están verificando los datos, lo que genera incertidumbre.
El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, ha convocado una reunión de emergencia, mostrando su apoyo a la población afectada y resaltando que el gobierno está comprometido con la ayuda y rescate. Según cifras del Ministerio de Cultura, Turismo y Aviación Civil de Nepal, cerca de 403 turistas, incluyendo 341 extranjeros, permanecen desaparecidos. Entre ellos, se encuentran 105 ciudadanos indios, 93 nepaleses, y un número no especificado de estadounidenses y británicos.
Las imágenes satelitales han dejado en evidencia el impacto devastador que ha tenido la crecida entre el 23 y el 26 de agosto, mostrando un paisaje casi irreconocible en lugares como Syapru Besi y Manakamana. En un contexto de desastre, es vital entender que el cambio climático está intensificando estos fenómenos, haciendo que la temporada de monzones sea más destructiva en el subcontinente asiático.
Los informes preliminares sugieren que un sismo en la zona podría haber desencadenado el alud que provocó la devastadora inundación. Sin embargo, el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de Montaña (ICIMOD) no ha detectado anomalías en el lado chino, sugiriendo que la causa podría ser un deslizamiento de roca y hielo que obstruyó el río Lhende, generando una reacción en cadena.
Los expertos han advertido sobre el riesgo de nuevas crecidas, ya que persiste un bloqueo en el curso del río. En la región tibetana de Shigatse, las autoridades han alertado sobre la posibilidad de más deslizamientos, lo que aumenta la preocupación por la seguridad en las rutas locales.
La comunidad internacional ha expresado su solidaridad. El primer ministro de India, Narendra Modi, se comunicó con su homólogo nepalí para ofrecer condolencias y asistencia humanitaria. Este acto de apoyo resalta la interconexión entre naciones en tiempos de crisis.
El desastre ha tenido un impacto significativo en la infraestructura de Nepal, dañando cerca de 430 megavatios en capacidad de producción eléctrica y causando cortes de suministro en las áreas más afectadas. Este evento, ocurrido durante la temporada de monzones, pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la región frente a un clima cambiante, que está haciendo más frecuentes e intensos estos desastres naturales, conforme advierten los científicos.
Actualización: Datos correspondientes a 26 de agosto de 2026.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


