El Museo Nacional del Virreinato en Tepotzotlán, Estado de México, se encuentra en un momento histórico al dedicar por primera vez una exposición que destaca su acervo bibliográfico antiguo. Bajo el título “Entre folios: anotaciones manuscritas. Biblioteca Antigua del Museo Nacional del Virreinato”, esta muestra invita a los visitantes a descubrir la rica historia de una de las bibliotecas más importantes de México, ofreciendo una mirada a los vestigios dejados por los jesuitas y otros lectores a lo largo de más de cuatro siglos.
La exposición, curada por Miguel Ángel Romero Cora, investigador titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), surge de una investigación sobre el antiguo Colegio Noviciado de Tepotzotlán. Este fue un centro clave para la formación de la Compañía de Jesús en la Nueva España, lo que resalta la necesidad de contar con un acervo bibliográfico significativo. Romero Cora señala que todos los jesuitas de la región debieron pasar por este colegio en algún momento de su formación, lo que subraya la importancia de los recursos académicos disponibles.
La muestra reúne 23 libros antiguos seleccionados de un total aproximado de 4,000 volúmenes, así como un tintero y una pintura de San Jerónimo. Más que centrarse en el contenido de las obras, se pone especial atención a las marginalias: anotaciones manuscritas, sellos, censuras y dibujos que han dejado generaciones de usuarios sobre los libros. Este enfoque busca revelar la historia de la biblioteca a través de los mismos textos y las interacciones humanas presentes en ellos.
Organizada en tres núcleos y dispuesta en diversos espacios del museo, la exposición narra la evolución del acervo desde su etapa jesuita, pasando por el periodo del clero secular tras la expulsión de los jesuitas en 1767, hasta su actual condición como parte integral del museo. Un dato relevante es que, tras la expulsión, el especialista Manuel Cueto registró un inventario de 8,527 libros, con un valor elevado en la época, aunque posteriormente muchos volúmenes sufrieron una dispersión notable.
Además de la variedad de textos, la muestra aborda el funcionamiento de la censura eclesiástica en las bibliotecas virreinales. Los bibliotecarios, encargados de revisar el Índice de Libros Prohibidos, cumplían instrucciones de suprimir fragmentos y, en ciertos casos, incluso cubrían partes textuales para evitar su lectura. Esta práctica crítica no solo evidencia las dinámicas de control sobre el conocimiento, sino también estrategias de preservación que permiten a los estudiosos de hoy vislumbrar el contexto histórico en que se dio esta rica tradición literaria.
Complementando la exposición, se ofrece un ciclo de conferencias titulado “Cada libro antiguo guarda más que palabras”, donde especialistas analizan la cultura escrita, la censura y otras facetas de las bibliotecas históricas.
Una de las piezas más destacadas de la exposición es El crisol de la verdad, escrito por Francisco de Ayeta, que defiende los derechos de su orden ante el obispo Juan de Palafox y Mendoza. Este libro es particularmente valioso por su meticulosa restauración, llevada a cabo por un bibliotecario jesuita, lo que resalta tanto los retos de conservación como la riqueza del acervo.
La exhibición “Entre folios” estará vigente hasta el 25 de octubre de 2026, y representa una oportunidad imperdible para explorar el legado cultural y literario que ha perdurado a través de los siglos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


