Un incendio se desató la tarde del viernes 13 de febrero de 2026 en la refinería de petróleo Ñico López, ubicada en la Bahía de La Habana. Testigos y periodistas de la AFP reportaron una inmensa columna de humo negro emergiendo del recinto, visible desde el otro lado del canal. Aunque no se ha confirmado el impacto del fuego en los depósitos de petróleo de la instalación, su cercanía a dos petroleros fondeados en la zona despierta preocupación.
Afortunadamente, el fuego perdió intensidad rápidamente, aunque la falta de pronunciamientos oficiales ha dejado a la población inquieta. Este incidente ocurre en un contexto crítico para Cuba, que ya enfrenta serias dificultades económicas y una crisis energética exacerbada por la disminución de suministros de petróleo desde Venezuela, tras la caída del régimen de Nicolás Maduro. A su vez, las amenazas de Estados Unidos a países que comercien petróleo con la isla añaden presión al ámbito energético cubano.
Días antes del incendio, la Bahía de La Habana recibió dos buques de la Armada de México que transportaron más de 800 toneladas de ayuda humanitaria, una medida esencial en un país sumido en una profunda crisis. El gobierno cubano ha implementado un plan de emergencia desde el lunes anterior, incluyendo restricciones en la venta de combustibles y la reducción de la jornada laboral a cuatro días, de lunes a jueves, para optimizar el uso de la energía.
Cabe destacar que Cuba atraviesa un momento delicado donde cada evento, como este incendio, puede tener repercusiones significativas no solo en la economía sino también en la estabilidad social. La atención de las autoridades y la comunidad internacional son cruciales en este panorama.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


