Los precios del petróleo sufrieron una caída significativa de más de 1 dólar por barril, reflejando la incertidumbre entre los inversionistas sobre el resultado de las inminentes negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China. Así, las expectativas de que estas conversaciones, programadas para llevarse a cabo en Suiza, puedan ofrecer un avance tangible son bajas, exacerbando las tensiones comerciales que ya han escalado considerablemente.
Concretamente, los futuros del crudo Brent disminuyeron en 1.03 dólares, lo que representa un 1.66%, situándose en 61.12 dólares el barril. Por su parte, el West Texas Intermediate cayó 1.02 dólares, o 1.73%, alcanzando los 58.07 dólares. Adicionalmente, la mezcla mexicana de exportación se vio afectada, bajando a 54.73 dólares por barril.
La naturaleza de estas conversaciones resulta crucial, ya que la guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo ha llevado a aranceles sobre las importaciones de mercancías que superan el 100%. Thiago Duarte, analista de Mercado de Axi, advirtió que a menos que Estados Unidos obtenga concesiones significativas, es improbable que se observe una desescalada en este conflicto.
En el contexto de las negociaciones, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, se mostró escéptico al calificar las conversaciones como “lo contrario de avanzadas”. En contraste, el vicepresidente JD Vance expresó optimismo respecto a las discusiones con Irán, señalando que podrían dar lugar a un acuerdo que reintegrara al país en la economía mundial, al tiempo que se evite el desarrollo de armas nucleares, lo que incrementaría la presión sobre los precios del petróleo.
Las expectativas de un posible levantamiento de sanciones al petróleo iraní también están presentes, dada la producción significativa del país, que excede los 3 millones de barriles diarios, alrededor del 3% de la producción global. Sin embargo, el atraso en las conversaciones puede influir negativamente en estas decisiones.
Un nuevo enfoque sobre la situación interna de EE. UU. revela que, a pesar de que la Reserva Federal ha mantenido estables las tasas de interés, ha advertido sobre el aumento de riesgos de inflación y desempleo, complicando las perspectivas económicas en medio de las políticas arancelarias establecidas.
Por otro lado, los datos de la Administración de Información Energética (EIA) mostraron un aumento inesperado en los inventarios de gasolina en EE. UU., lo que generó nuevas preocupaciones sobre la demanda durante la temporada de conducción de verano. Este retroceso de las refinerías en su tasa de utilización, expresó Bob Yawger de Mizuho, es un indicativo preocupante tras semanas de optimismo.
Sin embargo, la producción de crudo en EE. UU. ha visto una disminución de 2 millones de barriles, contrastando con las expectativas de una leve reducción. Esta dinámica sugiere que algunos productores podrían estar dispuestos a reducir sus gastos ante las presiones del mercado.
La volatilidad se mantendrá, especialmente ante la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio y las decisiones que la OPEP+ pueda tomar, cuya oferta podría ajustarse más rápido de lo anticipado. La imprevisibilidad de la política estadounidense añade otra capa de complejidad a un panorama ya tenso.
Esta información corresponde a la fecha de publicación original, 2025-05-07.
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