Al cierre del segundo trimestre de 2026, el panorama laboral en México ha tomado un giro preocupante. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 20 entidades del país han registrado aumentos en su tasa de informalidad laboral en comparación con el mismo periodo del año anterior. La tasa nacional se sitúa en un alarmante 55.1%, lo que representa un incremento de 0.3 puntos porcentuales, equivalente a 495,000 empleos informales que ahora marcan la realidad del mercado laboral.
Durango se erige como el foco de este problema, experimentando un aumento de 4.32 puntos porcentuales en su tasa de informalidad, el más alto de todas las entidades. Le siguen Sinaloa, Zacatecas, Morelos y Baja California Sur, con incrementos significativos entre 2.25 y 2.45 puntos. La situación es aún más dramática en Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde las tasas de informalidad laboral superan el 75%, afectando a millones de trabajadores en el país.
En términos absolutos, 33.1 millones de personas se encuentran laborando en condiciones de informalidad, una realidad inquietante que no solo afecta a los trabajadores, sino que también golpea sectores fundamentales de la economía. Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX), ha señalado que esto será uno de los temas prioritarios a tratar en los foros regionales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Durante el próximo encuentro en Querétaro, la informalidad será un tema central, puesto que su impacto se siente en el comercio, la industria, así como en sectores financieros como bancos y seguros.
En la Ciudad de México, la población ocupada se cifra en 4.87 millones, de los cuales un alarmante 45.30% trabaja en la informalidad, con un aumento de 1.19 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. A pesar de que la ciudad presenta las cifras más bajas de informalidad, el incremento en estos números es motivo de preocupación, como subraya Gutiérrez: “Cifras bajas no son un consuelo si la informalidad sigue creciendo”.
El ambicioso esfuerzo por combatir la ilegalidad es considerado esencial para frenar la expansión de la informalidad. El líder empresarial ha destacado además el impacto perjudicial del comercio informal, especialmente en el Centro Histórico, donde la competencia desleal de comerciantes extranjeros que ofrecen precios de renta exorbitantes distorsiona el mercado, afectando a negocios locales.
Otro punto crucial es la tasa de desocupación en la Ciudad de México, que se mantiene como la más alta del país con un 4.2% de la población económicamente activa, seguida por Tabasco y Coahuila. Además, la tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), que abarca jornadas reducidas y de bajos ingresos, ha aumentado notablemente, pasando de 28.60% a 33.58% en solo un año.
Esta mezcla de informalidad, desocupación y condiciones laborales precarias plantea serios retos que requieren atención inmediata para promover un entorno laboral justo y sostenible. Sin acciones definitivas, el futuro del mercado laboral en México podría convertirse en un ciclo perpetuo de precariedad económica.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


