En el primer trimestre de 2025, México recibió un asombroso total de 14 mil 269 millones de dólares en remesas, lo que representa un incremento del 1.3% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento es significativo, considerando que, durante marzo, los ingresos repuntaron un 2.7%, tras una caída registrada en febrero, el primer mes completo bajo la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, que es la principal fuente de estos envíos. Este contexto se complica por el endurecimiento de las políticas migratorias en el vecino país, lo cual podría influir en el flujo de remesas.
Gabriela Siller, directora de análisis económico del Banco Base, destacó que las remesas han mostrado un ligero rebote después de cuatro meses consecutivos de disminuciones. Sin embargo, subrayó que el crecimiento anual continúa siendo sumamente bajo. En México, las remesas representan casi el 4% del producto interno bruto (PIB), y en este primer trimestre superaron en 186 millones de dólares los 14 mil 083 millones de dólares recibidos en los mismos meses de 2024, cuando también se había registrado un récord histórico.
Es relevante señalar que, a pesar del aumento en total, la remesa promedio individual se redujo en un 0.4% interanual, situándose en 383 dólares. Aun así, el número total de operaciones creció un 1.7%, alcanzando los 37.23 millones, con el 98.8% de estas transacciones realizadas de manera electrónica.
Durante marzo en particular, México recibió 5 mil 150 millones de dólares en remesas, lo que implica un aumento interanual del 2.7%. Sin embargo, se observaron caídas interanuales en el número de remesas recibidas, disminuyendo un 2.4%, hasta 13.43 millones de operaciones, y una leve caída del 0.3% en el monto promedio.
De cara al resto del año, México ha mantenido una tendencia de aumentos anuales en remesas durante once años consecutivos, culminando 2024 con un récord de 64 mil 745 millones de dólares. Sin embargo, el inicio de 2025 ha estado marcado por un contexto incierto, especialmente tras un mes de marzo que rompió una racha de 46 meses de crecimiento interanual.
Un análisis de BBVA sugiere que la volatilidad en las remesas, observada desde noviembre de 2023, continuará a lo largo de 2025, con meses de decremento alternados con otros de incremento. Aunque persisten preocupaciones sobre el endurecimiento de las políticas migratorias de Trump y el posible establecimiento de un impuesto del 10% sobre los envíos desde Estados Unidos—lo que, según expertos, podría causar pérdidas de hasta 13 mil millones de dólares anuales en remesas—, BBVA no anticipa que estas medidas afecten significativamente el flujo de remesas.
Analizando la situación de otros países receptores de remesas en América Latina y el Caribe, no hay evidencia clara que sugiera un impacto notable de estas políticas.
La cuestión de las deportaciones sigue siendo un tema de inquietud para México, ya que los ciudadanos mexicanos constituyen casi la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos. Las remesas que envían son vitales para la economía nacional, consolidándose como el segundo mayor receptor de remesas del mundo, superado únicamente por India.
Los datos reflejan no solo la importancia de las remesas en la economía mexicana, sino también los desafíos y el contexto político que pueden influir en estos flujos financieros. La información presentada corresponde a la fecha de publicación original y es esencial para entender el panorama actual y sus proyecciones.
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