Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, ha confirmado que las investigaciones sobre la red de huachicol desarticulada recientemente están en curso, y que se está indagando sobre la posible participación de funcionarios públicos en esta actividad criminal. Durante su conferencia matutina, la mandataria abordó preguntas sobre este asunto y aseguró que la Fiscalía General de la República está al tanto de esta línea de investigación, que forma parte del expediente abierto.
“Es parte de la investigación”, enfatizó Sheinbaum, resaltando que el combate a estas redes delictivas es una tarea constante y que el gobierno no bajará la guardia. “Si no estuviéramos haciendo nuestro trabajo, no se habría dado este golpe tan importante. No se resuelve de un día para otro; es un trabajo diario, con continuidad y seguimiento a las investigaciones.”
La presidenta subrayó que el gobierno federal tiene el firme objetivo de erradicar el robo de hidrocarburos, también conocido como huachicol. Los recientes operativos contra estas organizaciones criminales son el resultado de un esfuerzo coordinado entre diversas instancias de seguridad. La mandataria explicó que la operación que llevó a la desarticulación de esta organización se basó en una investigación que duró casi seis meses, con un trabajo de inteligencia exhaustivo que involucró al gabinete de seguridad.
La red criminal, que fue desmantelada el 29 de junio, estaba encabezada por Cirio Sergio “N” y Luis Miguel “N”, alias el Flaco de Oro. Esta organización era responsable de la extracción, almacenamiento y distribución de combustible robado a través de una red clandestina que incluso podía incluir gasolineras formales.
Durante la operación, se realizaron 12 cateos y se capturó a 32 personas. Los aseguramientos más destacados incluyeron 12 inmuebles utilizados como centros de operación, dos tomas clandestinas y cerca de 16 millones de pesos en efectivo. Además, se incautaron 48 vehículos —algunos de lujo y blindados—, 21 tractocamiones, 14 semirremolques, ocho pipas, armamento de alto poder y cajas de medicamentos controlados.
Este operativo demuestra la complejidad de la delincuencia organizada en el país y abre nuevas líneas de investigación sobre el abastecimiento de combustible robado, que también incluye flujos provenientes de puertos marítimos y terrestres. La lucha contra el huachicol y sus redes operativas es, sin duda, una de las principales preocupaciones del gobierno, que continúa trabajando para desarticular estas organizaciones que afectan tanto la economía como la seguridad en México.
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