La actividad manufacturera en China experimentó un estancamiento significativo en mayo, alcanzando una cifra de 50 puntos en el índice gerente de compras (PMI), nivel que indica el límite entre la expansión y la contracción. Este dato marca una pérdida de impulso en comparación con el mes anterior, cuando el PMI había alcanzado 50,3 puntos. La Oficina Nacional de Estadística (ONE) confirmó que la caída de 0,3 puntos refleja una clara tendencia hacia una posible reducción en la producción.
El desempeño del sector manufacturero varió entre las diferentes escalas de empresas. Las grandes compañías reportaron un PMI de 51,1 puntos, lo que representa una mejora de 0,9 puntos respecto a abril. Sin embargo, las empresas medianas y pequeñas se situaron en dimensiones preocupantes, con estadísticas de 48,6 y 48,5 puntos respectivamente, ambos por debajo del umbral de crecimiento sostenible.
Dentro del PMI, solamente el subíndice de producción mantuvo una lectura positiva con 51,2 puntos, aunque esta cifra también ha disminuido en comparación con el mes anterior. Por otro lado, el subíndice de nuevos pedidos cayó a 49,9 puntos, señalando un debilitamiento en la demanda general.
En cuanto a otros indicadores importantes, los inventarios de materias primas, el empleo y los plazos de entrega de proveedores mostraron cifras en contracción, con lecturas de 48,6 para ambos primeros y 49,2 para el último.
Huo Lihui, un estadístico de la ONE, destacó que la manufactura se mantiene “en el punto crítico”, aunque la operación de las empresas permanece “en general estable”. A pesar de esto, los nuevos pedidos quedaron por debajo del umbral de 50, lo que plantea interrogantes sobre el futuro inmediato del sector. Sectores específicos como el farmacéutico, ferroviario y aeroespacial, sin embargo, presentaron resultados más optimistas, registrando índices superiores a 53 puntos.
El ámbito de alta tecnología, una de las áreas más dinámicas de la economía, se mantuvo en terreno positivo, alcanzando un PMI de 52,9, lo que subraya un crecimiento sostenido durante 16 meses. Contrariamente, el PMI de los bienes de consumo sufrió una caída a 49,7 puntos, mientras que las industrias de alto consumo energético descendieron a 47,1 puntos, reflejando una desaceleración más alarmante.
La tendencia en los precios también dio señales de ajuste, con el índice de precios de compra de materias primas disminuyendo en 3,2 puntos hasta 60,5, al igual que el índice de precios de salida de fábrica que se situó en 51,9 puntos, aunque ambos aún se mantienen en niveles relativamente altos.
En paralelo, el PMI no manufacturero, que evalúa la actividad de servicios y construcción, tuvo un ligero repunte, creciendo hasta 50,1 puntos y regresando a terreno positivo, superando las proyecciones de analistas que esperaban una contracción en este sector. El sector servicios reportó un avance hasta 50,3 puntos, impulsado por el transporte ferroviario y las telecomunicaciones, aunque el transporte aéreo y el sector inmobiliario aún mostraron signos de contracción.
Finalmente, el PMI compuesto, que integra ambas áreas (manufacturera y no manufacturera), terminó mayo en 50,5 puntos, cuatro décimas por encima del registro de abril, ofreciendo un destello de esperanza en medio de un contexto de incertidumbre.
Esta situación energética y económica es un reflejo de los retos a los que se enfrenta la economía china, que se debate entre la necesidad de crecimiento y la incertidumbre global. Las empresas e inversores continúan observando de cerca cómo se desarrolla este panorama, atento a las políticas económicas que puedan influir en el avance hacia una recuperación más robusta.
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