La supervivencia infantil es un tema que siempre ha preocupado a la sociedad, pero lamentablemente, en los últimos años se ha presentado un retroceso en esta materia. Según un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas, en el año 2020, por primera vez en tres décadas, la cifra de muertes de niños menores de cinco años aumentó en todo el mundo.
Este informe señala que el principal factor que influyó en este aumento de muertes infantiles fue la pandemia de COVID-19, ya que afectó directamente a la atención médica que recibían los niños. Además, la desnutrición y las enfermedades prevenibles, como la neumonía o la diarrea, también siguieron siendo un problema grave en muchos países.
A pesar de estos datos preocupantes, también hay buenas noticias, ya que en los últimos años se han logrado avances significativos en la supervivencia infantil en algunos países. Por ejemplo, en Bangladesh, la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años ha disminuido en un 75% desde 1990. Además, en otros países como Rwanda o Etiopía, también se han registrado progresos importantes gracias a programas de vacunación, asistencia sanitaria y educación sobre cuidado infantil.
En conclusión, la supervivencia infantil sigue siendo un desafío importante en todo el mundo, pero es posible lograr mejoras significativas si se toman medidas adecuadas. Es necesario seguir invirtiendo en la atención médica y la educación en cuidado infantil, así como en la lucha contra la desnutrición y las enfermedades prevenibles. Solo de esta manera, podremos garantizar un futuro saludable para las nuevas generaciones.
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