La inflación general en México avanzó de manera sorpresivamente moderada en la primera quincena de agosto, lo que ha llevado a especulaciones sobre un posible recorte en la tasa de interés del banco central en su próxima reunión programada para septiembre. El índice general de precios al consumidor alcanzó un 3.49% a tasa interanual, un leve aumento con respecto al 3.48% de la segunda mitad de julio, según datos del INEGI publicados recientemente. Este resultado fue inesperado, ya que los analistas anticipaban que la inflación se acelerara hasta un 3.66%.
Por otro lado, la inflación subyacente, que se considera un mejor indicador de la tendencia de precios al eliminar productos de alta volatilidad, mostró un ligero descenso, ubicándose en un 4.21%, inferior al 4.22% registrado anteriormente y menos de lo que los economistas esperaban, que era un 4.27%.
El Banco de México, que tiene como objetivo mantener la inflación en un 3% con un margen de un punto porcentual, había tomado una decisión el 7 de agosto de moderar la magnitud de los recortes a la tasa interbancaria, disminuyéndola en 25 puntos base a un 7.75%, su nivel más bajo en tres años. En las minutas de dicha reunión, se destacó que la junta consideraría futuras reducciones a pesar de algunas preocupaciones sobre la inflación subyacente persistente.
Desde el inicio del año pasado, el banco central ha estado reduciendo de manera sostenida el costo del crédito después de haber aumentado la tasa clave a un histórico 11.25%. Recientemente, una encuesta de Citi indicó que gran parte del mercado espera una nueva reducción de un cuarto de punto en la próxima reunión del Banco de México.
En otro aspecto de la economía, se informó que el crecimiento económico de México en el segundo trimestre fue ligeramente inferior a las expectativas previas. Las actividades primarias y las manufacturas experimentaron correcciones a la baja, mientras que hubo una leve mejora en el sector servicios. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 0.6% en comparación con el primer trimestre, lo que contrasta con el pronóstico anterior del INEGI que esperaba una expansión del 0.7%.
La revisión de los datos reveló que las actividades primarias, que incluyen agricultura y ganadería, sufrieron una caída del 2.4% en lugar de la contracción del 1.3% inicialmente estimada. Asimismo, el crecimiento en las actividades secundarias, en particular manufacturas, se corrigió a un 0.7%, inferior al 0.8% previamente reportado. En contraste, el sector servicios mostró una ligera mejora, corrigiéndose al alza a un 0.8%.
A tasa interanual, el PIB presentó un nulo crecimiento en el segundo trimestre, contrastando con la proyección inicial de un crecimiento del 0.1%. La economía mexicana enfrenta un contexto desafiante, pero los indicadores recientes ofrecen una oportunidad para evaluar las estrategias económicas que guiarán el país en un futuro próximo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


