La inflación en Estados Unidos experimentó un ligero repunte en mayo, cumpliendo con las previsiones de los analistas. A pesar de este aumento, los efectos de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump aún no se reflejan plenamente en la economía estadounidense, la más grande a nivel global.
De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), en mayo se registró un incremento del 2.4% en comparación con el mismo mes del año anterior, una ligera subida frente al 2.3% reportado en abril. La atención se centró en estos datos ya que Trump implementó un arancel general del 10% sobre las importaciones de casi todos sus socios comerciales a inicios de abril. Además, anunció tarifas más elevadas para varias economías, incluyendo India y la Unión Europea, aunque estas últimas fueron suspendidas hasta principios de julio para permitir negociaciones.
Los aranceles impuestos a China fueron los más severos, llevando a represalias de ese país, aunque en mayo ambas naciones decidieron reducir temporalmente los gravámenes recíprocos mientras continúan dialogando para resolver sus diferencias comerciales. Los analistas apuntan que se requerirá de varios meses para evaluar completamente cómo estos aranceles impactan los precios al consumidor. Parte de esta incertidumbre se debe a que las empresas se adelantaron al almacenar productos antes de la implementación de los nuevos gravámenes, trabajando aún con el inventario previo a estos aumentos.
Kathy Bostjancic, economista en jefe de Nationwide, señala que a medida que este inventario se agote, el impacto de los aranceles en los precios comenzará a ser más evidente. A través de su plataforma Truth Social, Trump hizo hincapié en que la Reserva Federal (Fed) debería reducir las tasas de referencia, argumentando que esto permitiría pagar menos intereses sobre la deuda a vencer del país.
En términos mensuales, el IPC creció un 0.1% en mayo, en comparación con el 0.2% de abril, influenciado por la caída en los precios de la energía. Por otro lado, el IPC subyacente, que no incluye los volátiles precios de energía y alimentos, se mantuvo estable con un aumento del 2.8% anual desde marzo, desafiando las expectativas de los analistas que anticipaban un deterioro.
Samuel Tombs, economista de Pantheon Macroeconomics, estima que los minoristas necesitarán al menos tres meses para trasladar los aumentos en los costos a los consumidores. Esta situación pone de manifiesto las complejidades y desafíos que enfrenta la economía estadounidense en un entorno de cambios comerciales y fiscales significativos.
Esta información refleja el estado de la economía hasta el 11 de junio de 2025 y no incluye datos más recientes.
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