La inflación en México continúa en una trayectoria ascendente, alcanzando un notable 4.02% en febrero de 2026, un incremento que marca dos meses de alza consecutiva. Este dato, proporcionado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se presenta como un punto de atención para la economía nacional, especialmente al contrastarlo con el 3.69% registrado al cierre del año 2025.
El aumento en el índice de precios al consumidor (IPC) fue del 0.50% durante febrero, lo que revela un cambio significativo respecto al mismo mes del año anterior, donde la inflación mensual se quedó en 0.28% y la anual en 3.77%. Este contexto de aumento es particularmente relevante dado que se está viviendo una recuperación tras el descenso histórico de la inflación en 2025, donde se registró una reducción en el IPC al 3.69%, el nivel más bajo en cinco años.
Examinando más a fondo, el índice de precios subyacente, que excluye productos de alta volatilidad para ofrecer una imagen más clara de las tendencias de precios, subió un 0.46% mensual y un 4.50% anual. En este mismo escenario, el subgrupo de mercancías mostró un incremento del 0.39% mensual y un 4.55% anual, mientras que los servicios crecieron un 0.52% mensual y un 4.45% anual.
Por el lado de los precios no subyacentes, se observó un aumento del 1.45% en los precios agropecuarios y un leve incremento del 0.02% en los costos de energéticos y tarifas autorizadas. Estos elementos son cruciales para entender cómo se distribuyen los efectos de la inflación en distintas áreas de la economía, desde los productos básicos hasta los servicios.
La canasta de consumo mínimo, que abarca 170 productos y servicios esenciales, también experimentó un incremento del 0.52% mensual y un 3.84% anual. Los productos que registraron mayores aumentos interanuales incluyen bebidas alcohólicas, tabaco y servicios educativos, reflejando un cambio en las prioridades de consumo de los mexicanos.
En cuanto a los incrementos más significativos en el último mes, los genéricos que más se encarecieron fueron el limón, con un impresionante 25.97%, seguido por el jitomate con un 22.51% y la papa y otros tubérculos que subieron un 20.86%. Estos valores no solo indican la volatilidad de ciertos productos, sino también cómo las dinámicas de oferta y demanda pueden impactar directamente en el bolsillo de los consumidores.
Es esencial señalar que la inflación en 2025 cerró con un 3.69%, su cifra más baja en cinco años, marcando una notable diferencia comparativa con años anteriores más problemáticos, como el 2022, donde se alcanzó un máximo de 7.82%.
Como cierre, la situación actual plantea un reto ante el contexto económico en el que se desarrolla, donde las decisiones políticas y económicas deberán ser evaluadas cuidadosamente para mitigar el impacto de estos aumentos en la calidad de vida de los ciudadanos mexicanos. Con la inflación en ascenso, es probable que la atención se concentre en las políticas monetarias y fiscales que puedan trazarse en el futuro inmediato.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


