La inflación interanual de México experimentó una moderación en julio de 2026, alineándose con las expectativas establecidas, a pesar de la persistencia de presiones en el componente subyacente. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una desaceleración al alcanzar el 3.12%, el nivel más bajo desde mayo de 2020, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Este descenso marcó el cuarto mes consecutivo de reducción en la inflación general, acercando la cifra al punto medio de la meta del Banco de México (Banxico), que es de 3%, con un rango de variación de un punto porcentual. De manera notable, la inflación subyacente, considerada un indicador más confiable por su exclusión de productos de alta volatilidad, disminuyó por sexto mes seguido, estabilizándose en un 3.95%, su cifra más baja desde abril de 2025. Sin embargo, este indicador se mantuvo cerca del límite superior del rango objetivo oficial.
Desglosando el componente subyacente, los precios de mercancías incrementaron un 0.19% mensual y los servicios un 0.26%. Esta situación llevó a Andrés Abadía, economista jefe para América Latina de Pantheon Macroeconomics, a señalar que el informe no alteraba las perspectivas de política monetaria ya establecidas. La expectativa es que la tasa clave de interés permanezca en un 6.50% durante el resto del año, tras el anuncio de Banxico de conservarla en ese nivel dadas las circunstancias macroeconómicas e internacionales desafiantes.
Además, el Banxico revisó su previsión sobre la convergencia de la inflación a la meta, extendiendo la proyección del segundo al cuarto trimestre de 2027. Este cambio resalta una postura monetaria cautelosa que podría prolongarse por un tiempo considerable.
En términos mensuales, los precios al consumidor mostraron un incremento mínimo del 0.03% en julio, mientras que el índice subyacente avanzó un 0.23%. Entre los productos y servicios que experimentaron las mayores alzas ese mes se encuentran la cebolla, la vivienda propia y el sector de alimentos de preparación rápida, como loncherías y taquerías. Por otro lado, los mayores descensos se observaron en productos como el jitomate, el gas LP doméstico y los automóviles.
Este panorama inflacionario y las decisiones de política monetaria del Banxico son cruciales para el entorno económico actual, y su desarrollo será clave en la planificación de estrategias tanto para consumidores como para empresarios. La necesidad de mantenerse informado sobre estos cambios es vital para interactuar de manera efectiva con el mercado y anticipar posibles impactos en la economía nacional.
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